Nuevo proceso judicial por el fallecimiento de Diego Maradona
Este martes comenzó un nuevo juicio por la muerte del legendario futbolista argentino Diego Armando Maradona, casi un año después de que se anulara el primer proceso judicial. El caso involucra a siete trabajadores de la salud que atendían al astro en sus últimos días.
Antecedentes del caso y anulación del primer juicio
Maradona falleció el 25 de noviembre de 2020, a los 60 años, tras sufrir un paro cardiorrespiratorio mientras recibía cuidados domiciliarios en una propiedad ubicada en un barrio exclusivo de la provincia de Buenos Aires, en las afueras de la capital argentina. El primer juicio había comenzado el 11 de marzo de 2025 y celebró 21 audiencias con la participación de 44 testigos, incluidas las hijas del futbolista: Dalma, Gianinna y Jana Maradona.
Sin embargo, este proceso fue anulado el 29 de mayo de 2025 tras descubrirse la participación de la jueza Julieta Makintach en la grabación clandestina de un documental titulado Justicia Divina dentro del tribunal. Esta irregularidad procesal obligó a reiniciar todo el procedimiento judicial.
Los acusados y sus roles en la atención médica
Los siete profesionales que volverán al banquillo de los acusados son:
- Leopoldo Luque, neurocirujano y médico de cabecera de Maradona
- Agustina Cosachov, psiquiatra
- Carlos Díaz, psicólogo especialista en adicciones
- Nancy Forlini, doctora y coordinadora de la empresa de medicina privada Swiss Medical
- Pedro Di Spagna, médico clínico
- Mariano Perroni, coordinador de enfermeros
- Ricardo Almirón, enfermero
Según la agencia EFE, la decisión de llevar a cabo los cuidados de Maradona fuera de un centro médico, así como la calidad de estos cuidados, fueron temas centrales del primer juicio y se espera que vuelvan a discutirse en este nuevo proceso. Estos aspectos son cruciales para determinar si la muerte del astro era evitable y qué responsabilidades penales tendrían los profesionales que lo atendieron.
Cambios en la defensa y declaraciones familiares
Uno de los cambios significativos en este nuevo juicio es que el abogado de Leopoldo Luque ahora es Francisco Oneto, quien también defiende al presidente argentino Javier Milei en causas de calumnias e injurias. Oneto no formó parte del primer juicio y, consultado por EFE sobre sus preparativos, aseguró que estaba "viendo juicios de crímenes americanos, como el de O. J. Simpson, para obtener inspiración".
Jana Maradona, una de las hijas del futbolista, declaró en una entrevista con EFE en diciembre pasado que la anulación del primer juicio fue para ella como si su padre "se hubiera vuelto a morir". Añadió que el proceso, aunque fallido, le permitió "poner a cada persona en su lugar" y expresó claramente su deseo: "Quiero que se complete el juicio y que se sepa la verdad, ni más ni menos".
Acusaciones específicas contra el equipo médico
La acusación sostiene que al astro no se le brindó la debida atención médica y que se "ignoraron y menospreciaron" los síntomas de una insuficiencia cardíaca. Según las declaraciones de las hijas de Maradona, fue el médico Leopoldo Luque quien insistió en que la modalidad domiciliaria era la mejor para la recuperación del futbolista.
La psiquiatra Agustina Cosachov, quien según los fiscales estaba a la cabeza del equipo médico, está acusada de no administrar de manera adecuada la medicación y desentenderse de los efectos adversos. Además, se la acusa de no hacerse cargo de la reanimación del paciente conforme a lo que exigían las buenas prácticas médicas, teniendo en cuenta que era la única médica presente cuando falleció Maradona.
El psicólogo Carlos Díaz cuenta con uno de los argumentos más sólidos de su defensa: el hecho de que Maradona muriera sin alcohol u otras drogas en sangre. Durante el juicio interrumpido no llegaron a presentarse testimonios o pruebas de relevancia en torno a las acusaciones contra él.
De acuerdo con la acusación y declaraciones de testigos, el equipo médico se concentró exclusivamente en las adicciones del astro, descuidando patologías que presentaban síntomas observables y que finalmente derivaron en su muerte.
Detalles adicionales sobre otros acusados
Pedro Di Spagna, el médico clínico que acudió dos veces al domicilio y nunca cobró sus honorarios, está acusado de no controlar regularmente el estado de salud del paciente. Nancy Forlini, por su parte, enfrenta cargos por no haber provisto, desde la empresa de medicina privada Swiss Medical, una correcta atención domiciliaria.
Finalmente, el enfermero Ricardo Almirón y su coordinador Mariano Perroni están acusados de inconsistencias entre la atención real brindada al paciente y lo reportado en las planillas médicas.
Desarrollo del nuevo proceso judicial
El nuevo juicio estará a cargo de los jueces Alberto Gaig, Alejandro Horacio Lago y Alberto Ortolani, y celebrará sus audiencias los martes y jueves de cada semana. Este proceso representa una segunda oportunidad para determinar responsabilidades en uno de los casos más mediáticos de la historia judicial argentina reciente, que mantiene en vilo no solo a la familia Maradona sino también a millones de seguidores del futbolista en todo el mundo.



