Padre de Luis Andrés Colmenares manifiesta profundo desacuerdo con decisión judicial tras 16 años
Tras la reciente confirmación de la Corte Suprema de Justicia sobre la absolución de Laura Moreno y la prescripción del caso contra Jessy Quintero, Luis Alfonso Colmenares, padre del joven fallecido en el caño El Virrey en 2010, ha expresado públicamente su posición frente a este desenlace que marca un hito en la historia judicial colombiana.
La "ineptitud" investigativa y la duda razonable que persiste
En declaraciones exclusivas, Colmenares manifestó que la falta de una condena judicial no implica que su hijo no haya sido víctima de un crimen. Según su testimonio, el problema fundamental radicó en la incapacidad demostrada por los organismos investigadores durante todo el proceso.
"La Fiscalía fue inepta para demostrar, como lo señaló el magistrado, el homicidio, mientras que la contraparte tampoco presentó elementos suficientes para probar que se trató de un accidente", afirmó el doliente padre con evidente frustración.
Colmenares sostiene que la Corte Suprema no descartó categóricamente la posibilidad de homicidio, sino que mantuvo el caso en un estado de incertidumbre judicial. "Las responsabilidades en el homicidio son lo que no se han podido determinar con claridad", precisó durante su intervención.
Evidencias físicas que contradicen la versión oficial
El padre del joven fallecido argumentó que las lesiones presentadas por su hijo constituyen evidencia contundente de una agresión física previa a su muerte por inmersión. Según su relato detallado de los hechos ocurridos aquella noche de Halloween, Luis Andrés recibió una golpiza de tal magnitud que "lo dejaron completamente inútil, incapaz de moverse en lo más mínimo, lo que finalmente condujo a su ahogamiento".
Distinción clara sobre las responsabilidades de las jóvenes involucradas
Uno de los aspectos más reveladores de la entrevista fue la distinción precisa que realizó Colmenares respecto al papel desempeñado por las dos mujeres que acompañaban a su hijo durante aquel fatídico encuentro. El padre fue enfático al aclarar que su familia nunca ha señalado a Laura Moreno y Jessy Quintero como autoras materiales del crimen.
"Nunca hemos afirmado que Laura y Jessy mataron a Luis. Lo que siempre hemos sostenido es que Laura y Jessy conocen la identidad de quienes realmente mataron a Luis", declaró con firmeza el progenitor.
Reconstrucción de los hechos según la perspectiva familiar
Bajo la teoría desarrollada por la familia Colmenares durante estos 16 años de proceso judicial, a Luis Andrés lo estaban esperando específicamente para propinarle una "tunda" que posteriormente se descontroló completamente. "Se les fue la mano en algún golpe durante la agresión, le dieron con una botella en la cabeza, le fracturaron el cráneo y en medio de la violencia cayó al suelo... lo terminaron de rematar y lo introdujeron moribundo debajo del caño", relató con dolor el padre.
Este caso, que ha capturado la atención nacional durante más de una década y media, continúa generando profundas reflexiones sobre el sistema judicial colombiano, las capacidades investigativas de los organismos estatales y la búsqueda incansable de justicia por parte de las familias afectadas por tragedias similares.



