Soacha estrena modelo de justicia especializado en violencias de género
En un hecho histórico para la protección de derechos humanos en el centro del país, la Fiscal General de la Nación, Luz Adriana Camargo Garzón, inauguró oficialmente en Soacha (Cundinamarca) el primer Centro de Atención de la Fiscalía (CAF) dedicado exclusivamente a atender casos de violencias basadas en género. Este centro representa una apuesta sin precedentes para abordar de manera estructural y especializada una problemática que afecta profundamente a la comunidad.
Respuesta directa a alarmantes cifras de criminalidad
La jefa del ente acusador explicó que, aunque Soacha enfrenta múltiples retos en materia de seguridad, incluyendo delitos como hurto y extorsión, la incidencia particularmente alta de violencia contra mujeres, niños, niñas, adolescentes y personas con orientaciones e identidades diversas ha exigido una intervención focalizada. Este centro nace como respuesta directa a estas alarmantes cifras que han marcado la realidad del municipio en los últimos años.
Atención integral y digna en un solo lugar
La gran innovación de este CAF es la concentración de capacidades especializadas en un solo espacio físico, transformando lo que tradicionalmente era un lugar para poner denuncias en un ecosistema completo de justicia donde la víctima es el centro absoluto del proceso. Los ciudadanos encontrarán en este centro:
- Fiscales especializados en temáticas de género
- Investigadores del Cuerpo Técnico de Investigación (CTI)
- Peritos del Instituto de Medicina Legal y Ciencias Forenses
- Defensores públicos y psicólogos especializados
- Personal de las secretarías de Salud y de la Mujer de la Alcaldía de Soacha
Esta articulación interinstitucional busca evitar la revictimización que tradicionalmente ocurre cuando las víctimas deben recorrer múltiples entidades, permitiendo que la valoración médica, el apoyo psicológico y la denuncia legal ocurran de manera simultánea y coordinada.
Hacia una justicia restaurativa y reparadora
Durante el evento de apertura, que contó con la presencia de altos mandos de la Fiscalía como el vicefiscal Gilberto Javier Guerrero Díaz y la delegada para la Seguridad Territorial, Deicy Jaramillo Rivera, se enfatizó que el objetivo del centro va más allá de la simple sanción penal. El espacio está proyectado como un lugar de reparación y restablecimiento de derechos fundamentales.
"Las víctimas encontrarán no solo una respuesta punitiva, sino también acompañamiento integral para superar los efectos del delito", señaló la institución. El modelo implementará mecanismos de justicia restaurativa, buscando sanar el tejido social dañado y ofrecer soluciones que trasciendan el enfoque tradicional centrado únicamente en la cárcel.
Soacha: territorio estratégico para esta iniciativa pionera
La elección de Soacha como sede de este centro pionero no es casual. El municipio es reconocido como uno de los puntos con mayor densidad poblacional y complejidad social del país, características que lo convierten en un territorio estratégico para implementar este modelo innovador. La creación de este CAF pretende ser la punta de lanza de una estrategia nacional más amplia para descentralizar la justicia y llevarla directamente a los territorios donde la violencia de género ha sido, históricamente, una barrera para el desarrollo comunitario.
Modelo piloto para replicación nacional
Este modelo de atención integral es el primero en su tipo en el departamento de Cundinamarca y se espera que sirva como piloto para ser replicado en otras ciudades del país que presentan altas tasas de criminalidad contra poblaciones vulnerables. Con la puesta en marcha de esta sede especializada, la Fiscalía General de la Nación reafirma su compromiso institucional de pasar de los escritorios a los territorios, garantizando que la justicia llegue de manera oportuna y efectiva a quienes más la necesitan en momentos críticos.
La implementación de este centro representa un cambio de paradigma en la atención a víctimas de violencia de género, combinando la investigación penal con el acompañamiento psicosocial y la reparación integral, marcando así un nuevo estándar en la respuesta estatal frente a estas violencias que afectan desproporcionadamente a ciertos grupos poblacionales en Colombia.
