La biodiversidad como pilar fundamental para el desarrollo urbano sostenible
En el marco de la asamblea de Asocapitales, autoridades municipales de Colombia y Chile participaron en un conversatorio sobre "diverciudades", destacando la importancia crítica de integrar la biodiversidad en los modelos de desarrollo urbano contemporáneos.
El caso ejemplar de Valdivia, Chile
Carla Andrea Amtmann Fecci, alcaldesa de Valdivia, compartió la transformación de su ciudad tras la tragedia ambiental de 2004, cuando se destruyó el Santuario de Naturaleza del Río de las Cruces. "Siempre lo ambiental debate con la inversión y el desarrollo económico", señaló Amtmann, "pero nosotros en Valdivia somos firmes en defender que la conservación y la sostenibilidad son una inversión, no un obstáculo".
La ciudad chilena, reconocida como la primera "ciudad humedal" de la región, ha construido su modelo sobre tres pilares fundamentales: gobernanza participativa, certeza jurídica y soluciones basadas en la naturaleza, demostrando que es posible armonizar desarrollo económico con protección ambiental.
Las lecciones dolorosas de Montería
En marcado contraste, Hugo Kerguelén García, alcalde de Montería, presentó el costo de no anticiparse al cambio climático. Las recientes inundaciones en la capital de Córdoba, que afectaron a más de 120.000 personas debido al desbordamiento del río Sinú, evidencian las consecuencias de no integrar la naturaleza en la planificación urbana.
"Nosotros tenemos que poner en el centro de desarrollo urbano la naturaleza", afirmó Kerguelén. "Si eso no lo hacemos estamos condenados al fracaso. Somos las ciudades las que en el futuro vamos a liderar el desarrollo urbano, no solo en Colombia, sino en el mundo".
El mandatario destacó cómo en las rondas del río Sinú la temperatura baja siete grados centígrados, un recurso invaluable en una ciudad donde la sensación térmica constante alcanza los 40 grados.
Medellín: transformando infraestructura gris en verde
Marcela Ruiz Saldarriaga, secretaria de Medio Ambiente de Medellín, explicó cómo la capital antioqueña enfrenta los efectos de haber excedido las capacidades de su ecosistema, evidentes en las inundaciones de las últimas semanas.
Medellín ha implementado el programa Mi Río, Mis Quebradas, mediante el cual han identificado 4.217 cauces hídricos, muchos de los cuales están cubiertos por viviendas, vías, canchas y escuelas. "Tenemos toda la apuesta de adaptación a partir de un concepto de renaturalización", dijo Ruiz, "un nuevo urbanismo que concibe la posibilidad de transformar infraestructura gris en estructuras permeables".
Un panorama regional preocupante
Elizabeth Arciniegas, ejecutiva principal de desarrollo territorial sostenible del CAF, reveló que en América Latina hay más de 240 ciudades que están integrando la biodiversidad en sus modelos de desarrollo. Este enfoque es particularmente significativo considerando que la región es la más urbanizada del planeta, y en muchos territorios ya se están experimentando las consecuencias de no integrar el medioambiente con el desarrollo de infraestructura.
Los alcaldes participantes coincidieron en que, dentro de los planes de infraestructura, se deben contemplar proyectos ambientales que prevengan problemáticas como las inundaciones, transformando la planificación urbana tradicional en modelos más resilientes y sostenibles.



