Estudio global advierte: calor extremo redibuja zonas habitables del planeta
Calor extremo redibuja zonas habitables del planeta según estudio

Calor extremo transforma el mapa mundial de habitabilidad humana

Un estudio exhaustivo realizado por The Nature Conservancy, una de las principales organizaciones ambientales sin ánimo de lucro del mundo, ha revelado datos alarmantes sobre cómo la combinación de temperatura y humedad está redibujando dramáticamente el mapa de la habitabilidad humana en nuestro planeta.

Desde 1950, los periodos de calor tan intenso que hacen inseguras las actividades cotidianas básicas se han duplicado a nivel global. La investigación, que analizó datos de los últimos 75 años, concluye que esta tendencia no se detendrá: el aumento continuo de temperaturas y humedad seguirá reduciendo progresivamente las zonas donde vivir con normalidad es posible.

El calor extremo: una realidad presente, no futura

El estudio subraya con énfasis que el calor extremo no constituye una amenaza futura distante, sino un problema actual que ya condiciona severamente la vida de millones de personas en todo el mundo. "No se trata simplemente de sobrevivir al calor, sino de comprender qué puede realizar el cuerpo humano de forma segura bajo esas condiciones extremas", advierte Jennifer Vanos, investigadora de la Universidad Estatal de Arizona y coautora del trabajo científico.

Clare Nullis, portavoz de la Organización Meteorológica Mundial (OMM), declaró al respecto: "Como resultado directo del cambio climático antropogénico, el calor extremo se está volviendo más frecuente e intenso. Es algo con lo que la humanidad tiene que aprender a convivir".

Definiendo el 'calor limitante'

Los investigadores han definido el concepto de "calor limitante" como aquella combinación específica de temperatura y humedad que hace imposible realizar tareas tan básicas como barrer el suelo a la sombra. Para medir este fenómeno con precisión, utilizaron el modelo HEAT-Lim y datos climáticos del programa europeo Copernicus, analizando meticulosamente el periodo comprendido entre 1950 y 2024.

Los resultados obtenidos son contundentes y reveladores:

  • Los jóvenes de 18 a 40 años pasaron de soportar 25 horas anuales de calor limitante en la década de 1950 a 50 horas en el periodo 1995-2024.
  • Los adultos mayores de 65 años —cuyo organismo regula peor el calor— experimentaron un aumento más dramático: de 600 horas anuales a casi 900 horas en el mismo lapso temporal.

Regiones más afectadas por el calor inhabilitante

El sur y suroeste de Asia encabezan el ranking mundial de zonas con mayor cantidad de horas de calor inhabilitante. En Qatar, por ejemplo, los jóvenes han pasado de experimentar 382 horas anuales a 866 horas. Los mayores de 65 años en ese país enfrentan restricciones severas durante aproximadamente un tercio completo del año.

En naciones como Camboya, Tailandia y Bangladesh, la situación es igualmente preocupante: los adultos mayores sufren limitaciones graves durante una cuarta o tercera parte del año, situación que se agrava considerablemente por la escasa capacidad económica de estas poblaciones para implementar medidas de adaptación al calor extremo.

En Estados Unidos, los mayores de 65 años ya superan las 270 horas anuales de condiciones severamente limitadas, frente a las 200 horas registradas en la década de 1950, con varios estados del sur entre los más golpeados por este fenómeno climático.

2024: el año más caluroso marca una tendencia preocupante

Solo durante 2024 —el año más caluroso jamás registrado en la historia—, más del 43% de los jóvenes de 18 a 40 años y casi el 80% de los mayores de 65 años vivieron al menos un episodio de calor que limitó gravemente su habitabilidad. Esto representa un incremento del 27% y del 70%, respectivamente, en comparación con los años 50.

La solución urgente: abandonar los combustibles fósiles

Con apenas 1 °C de calentamiento global acumulado, las consecuencias ya son generalizadas y profundamente preocupantes. Los autores del estudio advierten que años como 2024 o aquellos marcados por fenómenos como El Niño anticipan claramente lo que está por venir si no se toman medidas inmediatas.

"A menos que la humanidad deje de quemar petróleo, carbón y gas de manera masiva, las limitaciones a la habitabilidad causadas por el calor extremo solo se volverán más comunes y severas, particularmente a medida que la población mundial continúe envejeciendo", concluye Luke Parsons, investigador principal de The Nature Conservancy y autor principal del estudio.

La investigación señala que el impacto del cambio climático agravará además las sequías, haciéndolas más largas, intensas y frecuentes, creando un círculo vicioso de condiciones climáticas extremas que comprometerán cada vez más la capacidad humana de habitar amplias regiones del planeta.