Autoridad ambiental lanza llamado urgente ante inminente llegada de El Niño
La Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR) ha emitido una alerta urgente para que autoridades territoriales, industrias y empresas de servicios públicos se preparen con anticipación ante la llegada del fenómeno de El Niño, prevista para el próximo mes de junio. Según las proyecciones del Ideam y de la NOAA estadounidense, existe un 62% de probabilidad de que este fenómeno climático se presente con una intensidad superior a la registrada en 2024 y podría extenderse hasta finales de 2026.
Cuenca del río Bogotá en situación crítica
La autoridad ambiental ha identificado la cuenca del río Bogotá como una de las zonas más vulnerables del país frente a posibles escenarios de desabastecimiento hídrico. Esta cuenca soporta actualmente la demanda de agua para más de 12 millones de personas, lo que la convierte en un sistema bajo presión constante. Alfred Ballesteros, director general de la CAR, fue enfático al señalar que "no podemos seguir actuando cuando la crisis ya está encima. Eso es gestión reactiva y eso ya fracasó".
Medidas preventivas y proyectos estratégicos
La corporación insta a los sectores productivos a implementar de inmediato los Planes de Uso Eficiente y Ahorro de Agua (PUEAA) y a las empresas prestadoras a establecer fuentes alternas de abastecimiento. Aunque no existe un racionamiento inminente en este momento, la fragilidad de los ecosistemas y la presión poblacional elevan significativamente el riesgo.
Entre las medidas que ya se están adelantando se encuentran:
- Exploración de pozos profundos en articulación con la Gobernación de Cundinamarca
- Ampliación del potencial de almacenamiento en el embalse del Neusa
- Recuperación de fuentes hídricas mediante alianzas con Naciones Unidas y organizaciones como WWF para intervenir 330 microcuencas abastecedoras
Articulación institucional como primera línea de defensa
La vulnerabilidad de la cuenca del río Bogotá representa una certeza estadística según los análisis técnicos. La articulación entre la Gobernación de Cundinamarca, la academia y los organismos internacionales constituye el primer frente de defensa contra los efectos del fenómeno climático. Sin embargo, Ballesteros advirtió que "esta no es una alerta más, es una oportunidad para monitorear fuentes hídricas y proteger coberturas vegetales antes de que el costo lo paguemos todos".
La eficacia de estas medidas técnicas dependerá fundamentalmente de la disciplina en el consumo de agua por parte de la población y de la vigilancia rigurosa de las coberturas vegetales que protegen las fuentes hídricas. El director de la CAR subrayó que ignorar las señales climáticas representa una factura que, tarde o temprano, terminarán pagando todos los habitantes del territorio.



