Cartagena se prepara para el asedio del mar con megaproyecto de protección
Más de cuatro siglos después de que Cartagena levantara murallas contra piratas, la ciudad enfrenta ahora una amenaza más silenciosa pero igualmente devastadora: el ascenso imparable del nivel del mar y la erosión costera que ya devora playas emblemáticas como Bocagrande.
Ante la crisis climática agravada por el reciente frente frío de intensidad no vista en décadas, el alcalde Dumek Turbay Paz activó el plan técnico 'Defensa Costera 2050', una intervención estructural de ingeniería marítima valorada en aproximadamente $80 mil millones.
Emergencia declarada y diagnóstico alarmante
Bajo el amparo del Decreto 0037 de 2026 que declara Calamidad Pública y Urgencia Manifiesta, el Distrito ejecutará esta inversión monumental. "El cambio climático no se discute, se enfrenta. Cartagena no puede darse el lujo de esperar mientras el mar sigue avanzando", sentenció Turbay al presentar el Plan de Acción Específico.
Registros aéreos de la última semana confirmaron los peores temores: una aceleración drástica en el retroceso de la línea de costa en puntos críticos como El Laguito, Marbella, La Boquilla y Barú. Mientras tanto, la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres debe entregar este año obras de protección costera desde El Laguito hasta Marbella.
Cinco frentes de batalla contra la erosión
El megaproyecto promete más de diez intervenciones técnicas organizadas en fases de respuesta y reconstrucción:
- Recuperación del norte: Construcción de espolones, escolleras longitudinales y rellenos de playa en Crespo, Marbella y El Cabrero para disipar la energía del oleaje y proteger la malla vial.
- Conectividad vital en Playetas: Reconstrucción de la banca vial mediante sistema de pedraplén en la isla de Barú, donde el mar literalmente 'borró' el carreteable que conecta con el tercer corregimiento.
- Blindaje de Castillogrande: Obras de protección costera en uno de los puntos más expuestos de la bahía para frenar el avance del agua sobre áreas habitadas.
- Rescate de la Avenida Santander: Demolición y reconstrucción de andenes y bordillos con especificaciones técnicas de alta resistencia a salinidad e impacto hidráulico.
- Protección de Laderas: Estabilización de taludes y muros de contención en barrios con alto riesgo de deslizamiento como Nelson Mandela, San Bernardo de Asís, Torices, Las Brisas y Paulo VI.
Enfoque científico y transparencia
A diferencia de intervenciones pasadas, 'Defensa Costera 2050' se fundamenta en modelaciones hidrodinámicas y estudios oceanográficos que proyectan escenarios del nivel del mar hasta mitad de siglo. El plan prioriza:
- Soluciones basadas en la naturaleza: Combinación de estructuras duras con manejo de la dinámica litoral.
- Resiliencia geotécnica: Control de presión hídrica en barrios de ladera para evitar colapsos por lluvias intensas.
- Transparencia: Procesos de contratación acelerados por la emergencia, pero con vigilancia estricta de organismos de control y reporte a la UNGRD.
Impacto esperado y llamado a la acción
Técnicamente, el Distrito promete reducción sustancial de la tasa de erosión y recuperación de 'playa útil' para el turismo. Pero el objetivo principal es proteger la vida de comunidades que habitan zonas inestables. "Cartagena no se rinde frente al mar. Así como nuestros antepasados levantaron murallas, hoy levantamos una defensa moderna", concluyó Turbay.
La ciudad entiende que no actuar ahora dispararía costos sociales y económicos en el futuro. Con el Plan 2050, la 'Heroica' deja de administrar la crisis para empezar a construir su supervivencia. Sin embargo, persiste la preocupación por la Isla de Tierrabomba, una de las comunidades más impactadas por la erosión costera que no fue incluida en obras del Gobierno Nacional este año y, por ahora, tampoco aparece en la 'Defensa Costera 2050' de Turbay.



