Cartagena enfrenta crisis ambiental por acumulación masiva de residuos en espacios públicos
La situación ambiental en gran parte de Cartagena, específicamente en las zonas ubicadas después del Centro Histórico y del conjunto urbano que se extiende desde El Laguito hasta Crespo a lo largo de la costa marítima, es alarmante. El problema más visible y preocupante es la disposición inadecuada de desechos, escombros, basuras y toda clase de residuos generados por las actividades humanas.
Un panorama desolador en toda la ciudad
Por donde se transite en la ciudad, ya sea en avenidas principales, calles secundarias o cualquier espacio urbano, la constante es la misma: gran cantidad de residuos al aire libre. Esto incluye separadores viales, parques, espacios públicos sin intervención, solares y lotes privados sin cerramiento adecuado. La acumulación de basuras se ha convertido en un elemento permanente del paisaje urbano cartagenero.
Un ejemplo emblemático de esta problemática es el separador de la Avenida Pedro de Heredia a la altura del Mercado de Bazurto, donde miles de cartageneros observan diariamente un estado de ignominia ambiental que parece haberse normalizado como parte del entorno urbano.
Las múltiples causas de un problema complejo
Las razones detrás de esta crisis ambiental son múltiples y probablemente interactúan entre sí:
- Modalidades de contratación del distrito con empresas de aseo que podrían ser inadecuadas
- Volumen de residuos y escombros que supera las capacidades contratadas
- Incapacidad de las empresas de aseo para responder a la demanda urbana
- Indisciplina, irresponsabilidad y negligencia ciudadana
- Falta de conciencia social y comportamientos colectivos inadecuados
- Práctica de contratar personas informales para desechar escombros
- Actividad de carretilleros en el rebusque diario
- Ausencia de planeación adecuada de los procesos de manejo de residuos
Este panorama, que se hace más complejo, extendido y protuberante cada día, no es nuevo. Lo verdaderamente grave es que parece que la sociedad cartagenera se está acostumbrando a esta situación, como si la indignación ciudadana ante la contaminación visual y ambiental hubiera desaparecido.
Herramientas legales disponibles pero subutilizadas
Lo particular de esta situación es que las ciudades cuentan con instituciones, incluyendo la policía y otros agentes públicos, que tienen herramientas legales para intervenir y comenzar a controlar estos comportamientos. Desde el año 2008, Colombia cuenta con la ley que establece la aplicación del comparendo ambiental, que más que una herramienta sancionatoria se postula como un instrumento de cultura ciudadana.
Como señalaron distintos científicos sociales y demostró Antanas Mockus durante su alcaldía en Bogotá hace más de dos décadas, los ciudadanos no cambian sus patrones de comportamiento de forma espontánea o simplemente porque se les indique. Las conductas colectivas deben enseñarse, propiciarse y, si es necesario, imponerse mediante mecanismos legales.
Si los ciudadanos no modifican sus hábitos por el peso de la cultura o por consideraciones éticas, deberá hacerse mediante la aplicación estricta de la ley. La pregunta que queda en el aire es: ¿cuándo comenzaremos a ver en Cartagena el ejercicio efectivo de la ley para transformar este deplorable panorama ambiental?



