Deforestación en Amazonía brasileña cae 35% en enero 2026, pero riesgos persisten
Deforestación Amazonía cae 35% en enero 2026

Deforestación en Amazonía brasileña registra caída significativa en inicio de 2026

En el marco del Día Mundial de la Vida Silvestre, celebrado este 3 de marzo, las cifras más recientes sobre la deforestación en la Amazonía brasileña muestran señales alentadoras, aunque los expertos advierten que el bioma aún enfrenta amenazas considerables. Los datos oficiales revelan una reducción sustancial en las alertas de deforestación durante los primeros meses de 2026.

Caída del 35% en alertas de deforestación

De acuerdo con información divulgada por el sistema Deter del Instituto Nacional de Investigaciones Espaciales (Inpe), las alertas de deforestación en la Amazonía Legal brasileña experimentaron una disminución del 35% entre agosto de 2025 y enero de 2026, en comparación con el mismo período del año anterior. Esta reducción significa que el área bajo alerta pasó de 2.050 kilómetros cuadrados a 1.324 kilómetros cuadrados.

El sistema Deter funciona como un mecanismo de monitoreo casi en tiempo real, permitiendo a las autoridades ambientales brasileñas actuar con mayor rapidez ante la tala ilegal y la degradación forestal. Esta herramienta tecnológica ha demostrado ser fundamental en la estrategia de combate contra la deforestación.

Banner ancho de Pickt — app de listas de compras colaborativas para Telegram

Tendencia descendente se consolida en balance anual

En el balance anual, las cifras también reflejan una tendencia positiva. Según el sistema Prodes del Inpe, la deforestación acumulada entre el 1 de agosto de 2024 y el 31 de julio de 2025 alcanzó los 5.796 kilómetros cuadrados, lo que representa una reducción del 11,08% frente al período anterior.

Este resultado constituye el nivel más bajo registrado en al menos 11 años para la Amazonía brasileña, que concentra más del 60% de toda la selva amazónica. La caída se enmarca en una tendencia que se ha venido consolidando desde 2022, con una reducción acumulada en la tasa anual de deforestación que ronda el 50%, según los datos oficiales.

Factores detrás de la mejora y desafíos persistentes

Las autoridades brasileñas atribuyen esta mejora a varios factores clave:

  • Mayor coordinación institucional entre organismos gubernamentales
  • Fortalecimiento de operativos contra delitos ambientales
  • Enfoque en municipios priorizados por su alta incidencia de tala ilegal
  • Implementación de tecnologías de monitoreo más eficientes

Sin embargo, los expertos advierten que la disminución en la deforestación no implica que la Amazonía esté fuera de riesgo. Miles de kilómetros cuadrados continúan perdiéndose cada año, y persisten presiones estructurales asociadas a:

  1. Expansión agropecuaria no regulada
  2. Minería ilegal en áreas protegidas
  3. Incendios forestales de origen antropogénico
  4. Infraestructura que fragmenta el ecosistema

Además de la Amazonía, otros biomas estratégicos como el Cerrado también enfrentan desafíos ambientales significativos, aunque en el último año reportaron una reducción cercana al 11,5% en su área deforestada.

La celebración del Día Mundial de la Vida Silvestre, proclamado por la Organización de las Naciones Unidas, sirve como recordatorio de la importancia crítica de preservar la fauna y flora del planeta, especialmente en ecosistemas tan vitales como la Amazonía, cuya conservación tiene implicaciones globales para la biodiversidad y el clima.

Banner post-artículo de Pickt — app de listas de compras colaborativas con ilustración familiar