Exministro de Ambiente defiende decisión de eutanasia para hipopótamos en Colombia
Carlos Eduardo Correa Escaf, quien lideró la cartera ambiental durante el gobierno anterior, ha salido públicamente a defender la polémica decisión del Gobierno Nacional de avanzar con la eutanasia de hipopótamos en el territorio colombiano. El exfuncionario, quien en 2022 declaró oficialmente a esta especie como exótica invasora, asegura que se trata de una medida necesaria y urgente para contener lo que califica como "una amenaza para la biodiversidad" del país.
Fundamentos científicos y crecimiento poblacional alarmante
Correa explicó que la decisión no fue tomada a la ligera, sino que responde a años de análisis científico y evaluación técnica. "Sabía que estábamos abriendo una puerta controversial", reconoció el exministro, pero enfatizó que el camino trazado por el proceso técnico llevaría inevitablemente a medidas como la eutanasia.
Según los datos presentados por Correa, el crecimiento poblacional de los hipopótamos ha sido acelerado y preocupante:
- En 2022 se estimaban 133 individuos
- Actualmente la cifra supera los 200 ejemplares
- Proyecciones indican que podrían alcanzar más de 1.000 para 2035
El exministro recordó que en febrero de 2022 convocó al Comité Nacional de Especies Invasoras, instancia donde se formalizó la declaratoria y se suscribió un plan de prevención, control y manejo. Desde entonces, según explicó, se anticipaba que Colombia tendría que tomar decisiones difíciles para proteger sus ecosistemas.
Impactos ambientales y alternativas exploradas
Correa detalló los múltiples impactos negativos que los hipopótamos están causando en los ecosistemas colombianos:
- Afectación a especies nativas como el manatí y el chigüiro
- Deterioro de las condiciones del río Magdalena por acumulación de materia orgánica
- Alteración de los equilibrios ecológicos en las zonas donde habitan
El exfuncionario insistió en que durante su gestión se exploraron distintas alternativas antes de llegar a la eutanasia:
- Esterilización quirúrgica y química de varios individuos
- Traslado de ejemplares a espacios controlados como el parque Ukumarí
- Posibilidad de reubicación internacional en países como México, Perú y Ecuador
Sin embargo, estas opciones resultaron limitadas por sus altos costos, las dificultades logísticas y las bajas probabilidades de adaptación de los animales a nuevos entornos, especialmente fuera de Colombia.
Sensibilidad social versus evidencia científica
Correa reconoció la sensibilidad social que rodea el tema, particularmente en regiones como Puerto Triunfo, donde los hipopótamos se han integrado al paisaje y al imaginario colectivo. "El afecto que les tenemos no puede cegarnos frente al daño real que causan", afirmó el exministro, subrayando que el componente emocional no puede prevalecer sobre la evidencia científica.
El exfuncionario hizo referencia también a obstáculos históricos en la gestión de la especie, incluyendo decisiones judiciales como la Sentencia 12 de 2012 y la presión de distintos colectivos que, según dijo, impidieron durante años la adopción de medidas más efectivas.
Colombia como único país con hipopótamos silvestres fuera de África
Correa destacó un dato preocupante: Colombia es actualmente el único país del mundo con hipopótamos en estado silvestre fuera de África. En su opinión, esto no representa un privilegio sino una "herencia innecesaria" que pone en riesgo la biodiversidad nacional.
El exministro subrayó que durante su administración se revisaron estudios del Instituto Humboldt, la Universidad Nacional y la autoridad ambiental regional Cornare, además de experiencias internacionales en países africanos como Gabón, Kenia y Mozambique.
Finalmente, Correa concluyó que la eutanasia, aunque dolorosa, es una decisión "responsable e inevitable" que debe mantenerse como parte del plan de manejo para recuperar los ecosistemas afectados. Su pronunciamiento se da en medio del intenso debate nacional sobre el futuro de los hipopótamos en Colombia, una discusión que enfrenta argumentos científicos, consideraciones éticas y la presión de la opinión pública.



