El fenómeno inverso: Groenlandia verá retroceder el mar mientras el planeta sufre inundaciones
Mientras el calentamiento global eleva los océanos en la mayoría de las regiones del mundo, Groenlandia experimentará un efecto completamente opuesto en sus costas durante las próximas décadas. Investigaciones científicas recientes detallan cómo el deshielo acelerado del manto glaciar provocará un descenso del nivel del mar alrededor de la isla más grande del planeta.
Un estudio que contradice la tendencia global
Según una investigación publicada en la revista Nature Communications, liderada por la geofísica Lauren Lewright de la Universidad de Columbia, el nivel relativo del mar en Groenlandia podría descender hasta 2,5 metros hacia el año 2100 si no se reducen significativamente las emisiones de gases de efecto invernadero. Este hallazgo contrasta marcadamente con la tendencia global documentada por organizaciones como National Geographic, que indica un aumento del nivel marino en numerosos países.
El estudio del Instituto Español de Oceanografía publicado en 2023, por ejemplo, señala que en España el nivel medio del mar aumenta a un ritmo de 2,8 milímetros por año. Sin embargo, en Groenlandia el fenómeno se manifestará de manera inversa, creando una paradoja climática de consecuencias significativas.
El ajuste isostático glacial: la explicación principal
La razón fundamental de este fenómeno se encuentra en el ajuste isostático glacial, un proceso geológico por el cual la corteza terrestre se eleva cuando desaparece el peso que la comprime. Actualmente, cerca del 80% del territorio de Groenlandia está cubierto por una capa de hielo de hasta dos kilómetros de espesor, cuya masa ejerce una presión considerable sobre el terreno.
Con la pérdida progresiva de hielo —estimada en unas 211.000 millones de toneladas anuales— esa carga disminuye y el suelo comienza a elevarse. Este movimiento vertical provoca que el mar retroceda respecto a la línea de costa, creando el efecto contrario al observado en el resto del planeta.
Jacqueline Austermann, geofísica del Observatorio de la Tierra Lamont-Doherty, afirmó que "la costa de Groenlandia vivirá una experiencia muy diferente a la del resto del globo" en relación con el nivel del mar.
Factores gravitacionales y redistribución del agua
A este fenómeno se suma un factor gravitacional crucial. La gran masa del manto glaciar ejerce una atracción sobre el agua oceánica circundante. Cuando el volumen de hielo disminuye, esa fuerza también se reduce, lo que favorece que el agua se desplace hacia otras regiones del planeta.
En una nota de prensa citada por los autores del estudio, Lauren Lewright explicó que "la pérdida de masa del hielo reduce su capacidad para mantener el agua próxima a la costa, lo que se traduce en un descenso del nivel marino local". Este proceso tendrá implicaciones importantes en:
- Infraestructuras portuarias
- Rutas de navegación
- Dinámica de los ecosistemas costeros del Ártico
Escenarios climáticos y proyecciones futuras
El estudio señala que incluso en un escenario favorable de reducción de emisiones, la superficie terrestre de Groenlandia podría elevarse alrededor de 0,9 metros. En escenarios climáticos más extremos, el ascenso del terreno sería mayor, acentuando el retroceso marino.
Este fenómeno representa una consecuencia directa del mismo proceso que eleva los océanos a escala global, demostrando cómo los efectos del cambio climático pueden manifestarse de maneras contraintuitivas en diferentes regiones del planeta.