Hipopótamos de Escobar: el reflejo de la ineficacia ambiental en Colombia
Hipopótamos de Escobar: ineficacia ambiental en Colombia

Lo que está ocurriendo con los hipopótamos que el narcotraficante Pablo Escobar trajo de África y ubicó en la zona del Magdalena Medio no es más que el reflejo de la precariedad con que suelen actuar las entidades ambientales en Colombia. Estas instituciones terminan dando vueltas alrededor del problema sin solucionarlo de fondo.

Un problema que crece sin control

Desde hace años se habla de la presencia de estos voluminosos y peligrosos ejemplares, liberados en un territorio que no era apto para convertirse en su hábitat. Su interferencia con el medio ambiente y el peligro que representan para los habitantes de la región afectada son evidentes. A esto se suma su acelerada reproducción: ya no son cuatro ejemplares, sino más de 200, y al ritmo actual pronto podrían llegar a 500.

El problema se habría podido resolver aplicando oportunamente la esterilización de los animales, pero eso no ocurrió. Tampoco se delimitó su espacio, ni siquiera se ofreció oportunamente la adquisición de algunos ejemplares por parte de otros países.

Banner ancho de Pickt — app de listas de compras colaborativas para Telegram

Frustración ciudadana y falta de respuestas

Hoy estamos enfrascados en el "no se puede", como suele ocurrir con la mayoría de los problemas ambientales. Mientras tanto, la frustración de los afectados crece sin recibir respuestas concretas. Lo mismo sucede con la depredación del medio ambiente: la deforestación avanza, la vida animal se afecta seriamente y los recursos naturales se atropellan sin piedad.

Las autoridades ambientales deben demostrar agilidad en su acción, ofrecer respuestas rápidas a la ciudadanía y probar con hechos su eficiencia. Las corporaciones autónomas regionales y el ministerio del ramo manejan abundantes presupuestos, pero muchas veces se discute su verdadera efectividad. Es oportuno hacer un llamado para imponer una política diferente, donde la acción efectiva sea el distintivo.

Una ley marco para el medio ambiente

Lo de los hipopótamos resulta risible. La noticia ha dado la vuelta al mundo y las autoridades ambientales están quedando pésimamente por no haber actuado de forma debida y oportuna. Sería importante estructurar de una vez por todas una ley marco para el medio ambiente, que permita estar a tono con los países que han logrado evolucionar y hoy son guardianes ejemplares de sus recursos naturales.

Esa ley debe imponer el criterio técnico sobre cualquier otra premisa y permitir que las entidades se manejen sin interferencias indebidas. El medio ambiente es sagrado, como bien podría decir el profesor Antanas Mockus, pero eso nunca lo hemos querido entender.

Banner post-artículo de Pickt — app de listas de compras colaborativas con ilustración familiar