Jardín Botánico de Mariquita renace con alianza internacional para recuperar legado de Mutis
Jardín Botánico de Mariquita renace con alianza internacional

El renacimiento del primer jardín botánico de América Latina

En las montañas del Tolima, específicamente en Mariquita, se encuentra un tesoro histórico que está a punto de recuperar su esplendor. Se trata del Jardín Botánico de Mariquita, considerado el primer jardín botánico establecido en toda América Latina, cuyo origen se remonta a la Real Expedición Botánica liderada por José Celestino Mutis en 1783.

Este espacio, concebido originalmente como un laboratorio natural para estudiar, describir e ilustrar la flora americana, ahora busca renacer gracias a una ambiciosa alianza internacional que une esfuerzos entre el Real Jardín Botánico de Madrid (CSIC), el Jardín Botánico de Bogotá, la Alcaldía de Mariquita y la Fundación Segunda Expedición Botánica (Funbotánica).

Una alianza con visión histórica y científica

El proyecto, que comenzó formalmente en 2024 con la firma de un Protocolo General de Actuación, tiene como objetivo principal recuperar no solo las instalaciones físicas del jardín, sino también el espíritu científico que lo caracterizó desde sus inicios. María-Paz Martín Esteban, directora del Real Jardín Botánico-CSIC de Madrid, explica que "el propósito ahora es ir a Mariquita, conocer el Bosque Mutis, reconocer su estado actual y ver cómo recuperamos ese legado natural para las nuevas generaciones".

Banner ancho de Pickt — app de listas de compras colaborativas para Telegram

La iniciativa contempla tres grandes pilares fundamentales que han sido claramente definidos por María Claudia García Dávila, directora del Jardín Botánico de Bogotá:

  • Conservación activa de la biodiversidad frente al cambio climático y la pérdida acelerada de ecosistemas
  • Pedagogía ciudadana para convertir el jardín en un aula abierta donde niños, jóvenes y comunidades comprendan la riqueza natural que los rodea
  • Investigación científica que retome el carácter original del jardín como espacio de aclimatación y experimentación de especies

Urgencia conservacionista en Mariquita

La necesidad de este proyecto se hace evidente cuando se analiza la situación actual de la biodiversidad en la región. Guillermo Pérez Flores, director de Funbotánica, revela una preocupante realidad: "en Mariquita hay 49 especies frutales en riesgo de desaparecer del territorio debido al crecimiento urbano y la pérdida de solares tradicionales".

Entre las especies afectadas se encuentran frutos tradicionales como el marañón, el mamoncillo, la guama y la carambola, que aunque no están en peligro de extinción a nivel nacional, sí están desapareciendo localmente. El proyecto busca convertir el jardín en un banco de conservación de semillas y germoplasma para preservar este patrimonio biológico único.

La Ruta Mutis y la segunda expedición botánica

Uno de los componentes más ambiciosos del proyecto es la creación de la Ruta Mutis, concebida como un corredor histórico, científico y cultural con proyección internacional. Esta ruta no solo incluiría el jardín botánico, sino también otros espacios relacionados con el legado del sabio español en Colombia.

Además, se plantea revivir la tradición de la ilustración botánica que caracterizó la Expedición original, con encuentros formativos para jóvenes artistas que aprendan a representar la biodiversidad con el rigor científico que distinguió las láminas originales. Incluso se contempla la posibilidad de impulsar una "segunda expedición botánica" que reúna a botánicos, ilustradores y voluntarios para restaurar el bosque y actualizar el conocimiento sobre su biodiversidad.

Retos y oportunidades para el futuro

A pesar del entusiasmo y el respaldo institucional, el proyecto enfrenta importantes desafíos. María-Paz Martín identifica tres retos principales:

Banner post-artículo de Pickt — app de listas de compras colaborativas con ilustración familiar
  1. Proteger las cerca de 100 hectáreas que conforman el Bosque Mutis y evitar nuevas invasiones o deterioro del área
  2. Involucrar a la comunidad local, formar jóvenes como monitores ambientales y fortalecer la apropiación social del territorio
  3. Conseguir recursos económicos que permitan materializar las ideas de manera sostenible

La directora del Real Jardín Botánico de Madrid es clara al respecto: "Tenemos la voluntad técnica y el respaldo institucional, pero necesitamos financiación para que las expediciones, los procesos formativos y la restauración sean sostenibles en el tiempo".

La botánica como herramienta para el futuro

La relevancia de este proyecto trasciende lo local y se conecta con desafíos globales. Martín destaca que actualmente se conocen cerca de 385.000 especies de plantas en el mundo, pero se estima que podrían existir alrededor de 450.000, lo que significa que aún quedarían más de 70.000 por descubrir.

"Todavía quedan muchos años de exploración científica", afirma la experta. "Es maravilloso cuando uno encuentra una especie nueva y comprende que está aportando un pequeño grano de arena al conocimiento de la biodiversidad".

El mensaje final del proyecto es claro y contundente: necesitamos enamorar a los niños de la ciencia. Como señala García Dávila, "en la ciencia están muchas de las respuestas que buscamos para construir un mundo más sostenible y capaz de convivir con una nueva realidad climática y social".

El legado de Mutis, que comenzó a escribirse hace más de dos siglos en las montañas del Tolima, está listo para renacer y demostrar que la botánica no es únicamente el estudio de las plantas, sino una herramienta poderosa para entender el territorio, protegerlo y proyectarlo hacia el futuro.