León marino australiano enseña a su cría a cazar en el fondo marino, revela estudio pionero
León marino australiano enseña a su cría a cazar, según estudio

León marino australiano enseña a su cría a cazar en el fondo marino, revela estudio pionero

En el fascinante mundo de los mamíferos marinos, la transmisión de conocimientos de madre a cría es un fenómeno bien documentado en especies como los delfines y las nutrias marinas, donde las crías aprenden técnicas especializadas de búsqueda de alimento. Sin embargo, hasta ahora, este tipo de comportamiento de enseñanza no había sido observado en lobos marinos y leones marinos. Un estudio reciente ha cambiado esta perspectiva, proporcionando la primera evidencia directa de que las madres leonas marinas australianas también guían a sus crías en el aprendizaje de habilidades de caza.

Metodología innovadora con tecnología de punta

La investigación, realizada en junio de 2023 en Seal Bay, dentro del Parque de Conservación de la Isla Canguro en Australia Meridional, siguió a una hembra adulta de león marino australiano de 8 años y su cría de 11 meses. Los científicos equiparon a la madre con varios dispositivos electrónicos diseñados para estudios con animales:

  • Una cámara subacuática en el lomo que grababa video cuando el animal superaba los 5 metros de profundidad durante el día.
  • Un GPS satelital que registraba la ubicación cada vez que el león marino emergía a la superficie.
  • Un sensor de profundidad para medir la profundidad de cada buceo por segundo.
  • Un acelerómetro y magnetómetro en la cabeza para reconstruir sus movimientos en el agua.

Estos instrumentos permitieron recopilar más de 12 horas de video submarino a lo largo de tres días en el mar, capturando momentos clave del comportamiento de alimentación.

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Diferencias notables en los viajes de alimentación

Los datos revelaron contrastes significativos entre los viajes de alimentación de la hembra cuando estaba acompañada por su cría frente a cuando salía sola. En el viaje con la cría, que duró 8 horas, la madre no se alejó más de 20 kilómetros de la colonia y realizó 47 inmersiones, con la cría visible en 35 de ellas. En contraste, durante el viaje en solitario de aproximadamente 3 días, la hembra llegó a duplicar esa distancia, alcanzando unos 40 kilómetros mar adentro, con 164 inmersiones registradas.

Las diferencias se extendieron al entorno y la estrategia de caza:

  • En el viaje con la cría, la mayor parte del tiempo en el fondo marino transcurrió en arrecifes dominados por macroalgas y praderas de algas, menos profundos.
  • Durante el viaje en solitario, la hembra pasó la mayor parte del tiempo en arrecifes más profundos dominados por invertebrados, lo que sugiere un cambio en la estrategia de búsqueda de alimento cuando no debía ajustarse al ritmo de la cría.

Actividad de caza y eficiencia comparada

La actividad de caza también mostró variaciones notables. En la excursión con la cría, solo se observaron tres intentos de captura de presas, lo que equivale a un intento cada 16 inmersiones. De esos intentos, dos fallaron y uno tuvo éxito, con la captura de una sepia gigante. Esto sugiere que las madres leonas marinas utilizan el aprendizaje social para transmitir habilidades de búsqueda de alimento a sus crías, demostrándoles cómo localizar, capturar y consumir presas.

En contraste, durante el viaje de alimentación en solitario se registraron 172 intentos de captura, prácticamente uno por inmersión, y cerca de una cuarta parte de ellos fueron exitosos, reflejando una eficiencia de caza mucho mayor. Además, cuando estaba acompañada por la cría, la hembra realizó inmersiones más cortas y menos profundas, con profundidades promedio unos 25 metros menores que en el viaje en solitario.

Implicaciones para la conservación y futuras investigaciones

Los investigadores creen que estos hallazgos proporcionan la primera evidencia directa de que las madres leonas marinas australianas transmiten sus habilidades de búsqueda de alimento a sus crías, lo que podría haber contribuido a la singularidad de la vida y los patrones reproductivos de esta especie en peligro de extinción. En un artículo publicado en The Conversation, los autores destacan que el aprendizaje social podría ser un componente importante del desarrollo del comportamiento de búsqueda de alimento en las crías.

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Sin embargo, aún existen muchas incógnitas. No se sabe con qué frecuencia las crías de león marino australiano acompañan a sus madres en el mar, ni a partir de qué edad ocurre esto de manera sistemática. Aunque las crías comienzan a explorar hábitats similares a los de las hembras adultas hacia los 10 meses y logran independencia nutricional entre los 12 y 15 meses, estudios previos indican que incluso a los 23 meses todavía no alcanzan el rendimiento de buceo de los adultos.

La discusión también apunta a las implicaciones para la conservación. Llevar a las crías al mar podría modificar el riesgo de depredación, por ejemplo, frente a tiburones blancos, o aumentar las probabilidades de interacción con pesquerías. Además, estos viajes conjuntos parecen ser costosos para las madres, ya que reducen la eficiencia de caza y las ganancias energéticas. Entender el equilibrio entre los beneficios para las crías y los costos para las madres es crucial para comprender la dinámica poblacional de la especie.

Los autores concluyen que la investigación continua con cámaras submarinas mejorará nuestro conocimiento sobre la singular vida de los leones marinos australianos, y que comprender su ecología y biología evolutiva es fundamental para proteger sus poblaciones en el futuro.