Minería ilegal de oro resurge con fuerza destructiva en el río Dagua
La minería ilegal ha vuelto a mostrar su rostro más devastador en el departamento del Valle del Cauca. Imágenes captadas hace menos de una semana revelan la presencia de maquinaria pesada operando abiertamente en el lecho del río Dagua, específicamente en el corregimiento de Zaragoza, ubicado en la vía que conecta a Buenaventura con la ciudad de Cali.
Operación ilegal a plena vista de los transeúntes
Las fotografías y videos obtenidos muestran un entable de gran proporción que está siendo utilizado para la extracción ilegal de oro. La maquinaria, que incluye una retroexcavadora de tamaño considerable, se encuentra trabajando activamente dentro del cauce del río, removiendo grandes cantidades de material y depositándolo sobre una planta seleccionadora de dimensiones impresionantes.
Lo más preocupante es que esta operación ilegal se desarrolla a solo 200 metros de una estación de combustible y es completamente visible para quienes transitan por la carretera principal hacia el puerto de Buenaventura. La audacia de los operadores es tal que no hacen ningún esfuerzo por ocultar sus actividades, lo que sugiere un nivel de impunidad alarmante en la región.
Impacto ambiental devastador
El río Dagua, que atraviesa importantes zonas del Valle del Cauca, sufre un daño ecológico significativo por estas prácticas mineras ilegales. La intervención con maquinaria pesada altera completamente el lecho del río, destruye hábitats acuáticos y contamina las aguas con sedimentos y posibles sustancias químicas utilizadas en el proceso de extracción aurífera.
Jorge Eliécer Torres, reconocido ambientalista de la región, ha venido documentando y denunciando sistemáticamente el deterioro ambiental causado por la minería ilegal en el río Dagua. Su trabajo ha puesto en evidencia cómo estas actividades no solo dañan el ecosistema, sino que también afectan a las comunidades que dependen del río para sus actividades diarias y sustento económico.
Contexto regional de minería ilegal
Esta no es la primera vez que se reportan actividades mineras ilegales en la zona del río Dagua. La región ha sido históricamente vulnerable a este tipo de explotación no autorizada, que generalmente está asociada a:
- Grupos criminales que financian sus actividades a través de la extracción ilícita
- Falta de controles efectivos por parte de las autoridades ambientales
- Complicidad de algunos actores locales que se benefician económicamente
- Dificultades logísticas para el monitoreo en zonas de difícil acceso
La reaparición de esta maquinaria pesada operando abiertamente sugiere que los mecanismos de control y vigilancia han sido insuficientes para detener estas prácticas destructivas. La situación requiere una respuesta inmediata y coordinada entre las autoridades ambientales, las fuerzas de seguridad y la comunidad local para proteger este importante recurso hídrico.
Mientras tanto, el río Dagua continúa sufriendo las consecuencias de una explotación que prioriza el beneficio económico inmediato sobre la preservación ambiental a largo plazo, poniendo en riesgo la biodiversidad y el bienestar de las poblaciones que habitan en su cuenca.



