Barranquilla lamenta muerte de cigüeña Jabirú que sorprendió a la ciudad
Muerte de cigüeña Jabirú en Barranquilla causa conmoción

La misteriosa muerte de una cigüeña Jabirú conmociona a Barranquilla

La administración distrital de Barranquilla ha confirmado oficialmente el triste hallazgo del cuerpo sin vida de la cigüeña Jabirú que, durante las últimas dos semanas, había capturado la atención de los habitantes al ser avistada en diversos sectores de la ciudad costera. El imponente animal, que puede alcanzar hasta 1,50 metros de altura y vivir entre 30 y 40 años, fue encontrado en el conocido Rincón Latino del barrio Rebolo.

Investigaciones en curso para determinar las causas

Óscar Contreras, subdirector de Gestión Ambiental del Distrito, detalló el procedimiento: "Recibimos múltiples denuncias y reportes sobre su posible deceso. Inmediatamente organizamos un recorrido de verificación en las zonas donde había sido observada recientemente y, tras conversar con vecinos del sector, logramos ubicar el cuerpo del ave". Las autoridades han anunciado que se iniciarán investigaciones exhaustivas para esclarecer las circunstancias que llevaron a su fallecimiento.

Las especulaciones sobre la muerte del ejemplar comenzaron a circular ampliamente en redes sociales, donde aparecieron imágenes que mostraban al animal en el suelo con aparentes heridas en el cuello, lo que generó sospechas de un posible acto violento. La alcaldía local había compartido previamente en su cuenta de Twitter el seguimiento realizado desde el 24 de febrero, destacando las acciones de monitoreo y protección implementadas junto a expertos y la comunidad.

Un visitante inusual que causó sensación

La cigüeña Jabirú, reconocible por su gran tamaño y llamativos colores, había generado gran expectación entre los barranquilleros. Residentes de Los Ángeles II, Alameda del Río, Barrio Abajo, Vía 40, La Aduana, La Luz, Rebolo y La Unión reportaron haberla visto volando entre tejados y calles, un espectáculo poco común en el entorno urbano.

El biólogo Joe García, de la Corporación Autónoma Regional del Atlántico (CRA), sugirió inicialmente que el ave pudo haber llegado siguiendo rutas naturales desde ecosistemas cercanos como la zona del Canal del Dique, hábitat tradicional de esta especie. Sin embargo, esta teoría ha sido cuestionada por otros expertos.

Indicios de posible cautiverio previo

Rafael Borja, biólogo con años de experiencia investigando la avifauna del Caribe colombiano, expresó a la Emisora Atlántico sus dudas sobre el origen silvestre del animal. "Observamos que las plumas estaban relativamente secas y no parecían bien impregnadas de aceite natural. Eso para nosotros puede ser un indicativo de que el ave estuvo durante mucho tiempo en condiciones de cautiverio", explicó el especialista.

Borja añadió que nunca se había registrado una situación similar con un ave de estas características en la región, y que su comportamiento ante la presencia humana también sugería una adaptación a la vida en cautiverio.

Estrategias de protección y llamado a la comunidad

Desde la alcaldía se informó que, una vez ubicado el ave, se realizó una inspección que confirmó su buen estado inicial. Ante su desplazamiento por la ciudad, un equipo de expertos decidió esperar a que regresara por sus propios medios a su hábitat natural, reservando la captura solo como última opción.

"En varias ocasiones el ave se encontraba en vuelo, en otras sobre techos de viviendas, lo que dificultaba cualquier intervención. Durante todas las visitas en que se intentó intervenir también hubo pedagogía a la comunidad presente", señaló Contreras.

El funcionario hizo un llamado enfático a la ciudadanía para que se abstenga de intervenir cuando encuentren animales desconocidos, garantizando así su respeto y protección. Este lamentable incidente ha puesto sobre la mesa la importancia de la conservación de la fauna silvestre y la necesidad de protocolos claros para manejar situaciones similares en entornos urbanos.