Veolia impulsa pacto nacional para garantizar la seguridad hídrica en Colombia
Pacto nacional para la seguridad hídrica en Colombia

La seguridad hídrica: un compromiso colectivo para el futuro de Colombia

En el marco del Día Mundial del Agua, la empresa Veolia presenta un análisis contundente sobre la situación hídrica en Colombia y propone un pacto nacional que garantice estabilidad, protección a la inversión y asignación clara de responsabilidades. Los datos operativos de la compañía durante el último año revelan la magnitud del desafío: 217 millones de metros cúbicos de agua potabilizada, 164 millones de metros cúbicos de aguas residuales recolectadas y aproximadamente 149 millones de metros cúbicos tratados.

Un cambio de paradigma necesario

Judith Buelvas, directora de Veolia en Colombia y Panamá, enfatiza la urgencia de transformar la visión sobre el agua: "Debemos abandonar definitivamente el modelo lineal de captar-usar-desechar que ha predominado". Según la ejecutiva, Colombia necesita transitar de la administración de escasez a la planificación de resiliencia, con normativas claras y una cultura ciudadana que sostenga los servicios hídricos a largo plazo.

Buelvas advierte sobre la relación directa entre seguridad jurídica e inversión: "Sin estabilidad normativa, no existe inversión sostenible, y sin inversión, simplemente no hay futuro para el agua en nuestro país". Esta declaración cobra especial relevancia en un contexto donde la variabilidad climática ha vuelto impredecibles los patrones de lluvia y sequía en numerosas regiones colombianas.

Banner ancho de Pickt — app de listas de compras colaborativas para Telegram

Inversión más allá de la infraestructura

Cuando se habla de inversión en seguridad hídrica, el concepto trasciende las plantas de tratamiento y redes de distribución. La protección y restauración de las fuentes de agua constituye la acción más determinante, según la visión de Veolia. Un ejemplo concreto es el trabajo desarrollado en la zona de recarga del acuífero de Morroa, en el departamento de Sucre.

En este territorio, la compañía interviene 94 hectáreas de bosque seco tropical mediante:

  • Siembra de 104.000 árboles nativos adaptados al ecosistema
  • Selección de especies con sistemas radiculares que favorecen la infiltración
  • Estabilización de suelos para recuperar funciones hidrológicas
  • Protección directa de las áreas asociadas a la recarga del acuífero

El saneamiento como fuente de recursos

El tratamiento de aguas residuales adquiere un rol estratégico en la seguridad hídrica. Buelvas destaca que "las aguas residuales no representan simplemente un desecho, sino una fuente valiosa de recursos". El enfoque se centra en el reúso y aprovechamiento de biosólidos, siendo fundamental el tratamiento adecuado de estos flujos.

Veolia alcanzó en 2025 una remoción del 88% de contaminantes en las aguas residuales tratadas y vertidas, operando plantas de tratamiento con parámetros de alta eficiencia energética. Estos indicadores demuestran que la tecnología actual permite transformar un problema ambiental en una oportunidad de circularidad.

Tecnología para la predicción y prevención

La digitalización y la inteligencia artificial están revolucionando la gestión hídrica. El objetivo ya no es operar "por eventos" sino "por predicción", anticipando fallas, priorizando renovación de redes y mejorando la eficiencia con información en tiempo real. Esta aproximación permite intervenir antes del colapso, no después.

Los centros de excelencia hídrica de Veolia articulan:

  1. Conocimiento especializado y analítica avanzada
  2. Automatización de procesos críticos
  3. Capacidades técnicas para acelerar reducción de pérdidas
  4. Optimización operativa y robustecimiento de la resiliencia

Una oportunidad histórica

El Día Mundial del Agua tradicionalmente invita a reflexiones y discursos, pero los datos concretos obligan a tomar decisiones transformadoras. Buelvas lo sintetiza con claridad: "El agua es un recurso que no se convierte en prioridad sino hasta el momento en que hace falta". La oportunidad para Colombia radica precisamente en convertirla en prioridad nacional antes de que su escasez genere crisis irreversibles.

Banner post-artículo de Pickt — app de listas de compras colaborativas con ilustración familiar

La propuesta de un pacto por la seguridad hídrica busca movilizar a todos los actores -gobierno, empresas, comunidades y ciudadanos- hacia un objetivo común: garantizar que el agua, elemento esencial para la vida y el desarrollo, deje de ser un recurso vulnerable para convertirse en un patrimonio seguro para las generaciones presentes y futuras de colombianos.