El presidente Gustavo Petro lanzó críticas contra el modelo urbano de algunas ciudades del Caribe colombiano en medio de las altas temperaturas registradas en el departamento del Cesar. A través de su cuenta en X, aseguró que ciudades como Barranquilla están sembrando “palmeras extranjeras” para parecerse a Miami, en lugar de priorizar árboles nativos que ayuden a generar sombra y reducir el impacto del calor extremo sobre la población.
Advertencia sobre el calor extremo
El pronunciamiento se produjo mientras distintas regiones del Caribe atraviesan jornadas de temperaturas elevadas. Petro aseguró que, bajo las condiciones actuales, “el ser humano muere en una hora a menos que tome agua y se ponga en la sombra”, utilizando esa afirmación para advertir sobre los riesgos climáticos y cuestionar decisiones urbanísticas que, según dijo, no responden a las necesidades ambientales de las ciudades colombianas.
Crítica a las palmeras foráneas
En su mensaje, el mandatario sostuvo que las ciudades del Caribe deberían sembrar “árboles nativos que dan muchísima sombra ante el sol y por tanto microclimas frescos y vida”. Además, afirmó que las palmeras utilizadas en algunos espacios urbanos no ofrecen protección suficiente frente al aumento de las temperaturas que enfrenta actualmente la región.
Vinculación con combustibles fósiles
El presidente también aprovechó el mensaje para insistir en sus críticas al modelo energético basado en hidrocarburos y aseguró que las altas temperaturas registradas en el Cesar son “el fruto de un sistema económico codicioso que domina el mundo y que usa energía de cadáveres fósiles y riega la muerte en la atmósfera”. Petro ha mantenido un discurso enfocado en acelerar la transición energética y reducir la dependencia de combustibles fósiles.
Conexión con conflictos internacionales
El mandatario también conectó la discusión climática con conflictos internacionales y afirmó que “ese mismo modelo energético está relacionado con la muerte que producen los misiles”, en un mensaje interpretado como una nueva crítica al sistema económico global basado en petróleo, carbón y gas, línea discursiva que Petro ha defendido en distintos escenarios internacionales.
Debate sobre urbanismo y clima
Las declaraciones del presidente reactivaron el debate sobre urbanismo, infraestructura verde y adaptación climática en las ciudades del Caribe colombiano. Petro cuestionó la utilización de especies extranjeras como las palmeras en zonas urbanas, asegurando que responden a criterios estéticos más que a soluciones ambientales frente al calor extremo.
Según planteó el mandatario, las ciudades requieren árboles capaces de generar sombra amplia y crear microclimas frescos para reducir la exposición directa al sol. En ese contexto, criticó que algunas administraciones busquen modelos urbanísticos inspirados en Miami sin considerar las condiciones climáticas y ambientales propias del Caribe colombiano.
La discusión ocurre en un momento en que distintas ciudades enfrentan retos asociados al aumento de temperaturas, expansión urbana y necesidad de adaptar espacios públicos a fenómenos climáticos extremos. Petro insistió en que la infraestructura verde será cada vez más importante para proteger la salud y calidad de vida de las personas en regiones con altas temperaturas.
Las declaraciones rápidamente generaron conversación en redes sociales, especialmente por las referencias directas a Barranquilla y Miami, dado que el mensaje mezcló temas de urbanismo, cambio climático y transición energética, manteniendo la narrativa ambiental que Petro ha venido posicionando tanto dentro de Colombia como en escenarios internacionales.



