Ideam proyecta posible llegada del fenómeno del Niño en el segundo semestre de 2026
Los modelos climáticos internacionales han emitido una alerta sobre la posible transición hacia condiciones asociadas al fenómeno del Niño en Colombia durante el segundo semestre de 2026. Según el Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (Ideam), aunque no hay un evento consolidado en este momento, las señales observadas en el océano Pacífico ameritan una preparación anticipada por parte de diversos sectores del país.
Comportamiento climático actual y proyecciones
El año 2026 ha estado marcado por lluvias intensas desde los primeros meses, afectando principalmente las regiones Andina y Caribe. Ghisliane Echeverry Prieto, directora del Ideam, explicó que Colombia no funciona con estaciones tradicionales, sino con periodos de mayor y menor precipitación que varían según la región. "Recordemos que en Colombia no tenemos estaciones marcadas, sino temporadas de más y menos lluvias que varían en cada región del país", indicó Prieto.
Marzo registró lluvias generalizadas en gran parte del territorio nacional, un punto de partida distinto a otros años donde los suelos suelen estar más secos. "Hemos visto un mes de marzo con lluvias en casi todo el territorio nacional. Esperaríamos que en abril continúen, aunque las previsiones muestran que no van a estar tan fuertes como históricamente se espera en ese mes. También continuarían hasta mayo con menor intensidad de lo habitual", señaló Echeverry Prieto.
Aunque se proyecta que en abril y mayo las lluvias podrían ubicarse por debajo de lo normal en intensidad, su presencia sigue siendo relevante. Esto, sumado a las precipitaciones previas, mantiene condiciones propicias para emergencias como inundaciones o movimientos en masa en zonas vulnerables.
Preparación para el posible fenómeno del Niño
Más allá de la temporada de lluvias, las autoridades ya proyectan lo que podría ocurrir en la segunda mitad del año. Los modelos climáticos internacionales sugieren una posible transición hacia condiciones secas asociadas al fenómeno del Niño. Ghisliane Echeverry Prieto aclaró que, por ahora, no hay un fenómeno consolidado, pero sí señales que requieren atención. "Lo primero es aclarar que no hay un fenómeno de El Niño en este momento. Se están observando condiciones en el océano Pacífico que pueden generar un evento en el segundo semestre, pero se advierte desde ahora para que los diferentes sectores puedan empezar a revisar sus planes de acción".
La probabilidad de que se consolide el fenómeno del Niño se ubica en niveles cercanos al 68% para mediados de año, aunque aún no hay certeza sobre su intensidad o duración. De confirmarse, el país pasaría de un escenario de lluvias a uno de menor precipitación, con posibles aumentos en la temperatura y reducción en los caudales de ríos y fuentes hídricas.
Contraste climático y llamados a la acción
En términos generales, el año 2026 se perfila como una transición entre un inicio con lluvias extendidas y un posible segundo semestre más seco. Este contraste obliga a los territorios a prepararse para dos tipos de riesgo distintos dentro del mismo ciclo climático. Las autoridades enfatizan la importancia de atender los llamados pedagógicos y revisar los planes de contingencia para mitigar los impactos tanto de las lluvias actuales como de la posible sequía venidera.
- Monitoreo constante de las condiciones climáticas por parte del Ideam.
- Revisión de planes de acción por sectores como agricultura, energía y salud.
- Preparación comunitaria para emergencias relacionadas con inundaciones y sequías.
La directora del Ideam concluyó que, aunque las proyecciones son inciertas, la anticipación es clave para reducir vulnerabilidades y proteger a la población frente a los cambios climáticos extremos.



