Más de 151.000 hectáreas del páramo Almorzadero quedaron bajo una figura especial de protección ambiental tras la declaratoria de Zona de Reserva Temporal de Recursos Naturales Renovables expedida por el Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible. La medida busca garantizar la conservación del agua, la biodiversidad y los ecosistemas estratégicos entre Santander y Norte de Santander, además de ratificar la prohibición de nuevas actividades mineras en la zona.
Detalles de la declaratoria
La decisión quedó oficializada mediante la Resolución 460 del 13 de mayo de 2026 y cobija un área de 151.091 hectáreas ubicadas en la Cordillera Oriental, en jurisdicción de 17 municipios de ambos departamentos. Este ecosistema abastece de agua a cerca de 180.000 habitantes y conecta al sur con el complejo de páramos del Cocuy y al norte con Jurisdicciones–Santurbán–Berlín.
Declaraciones de la ministra
La ministra de Ambiente y Desarrollo Sostenible, Irene Vélez Torres, aseguró que la declaratoria responde a los compromisos adquiridos con las comunidades campesinas durante las movilizaciones adelantadas en octubre de 2024.
“Hoy cumplimos con nuestro compromiso con el campesinado declarando la zona de reserva temporal en el páramo El Almorzadero. Este páramo es un territorio hídrico del que depende su biodiversidad endémica, así como las actividades tradicionales de campesinas y campesinos y el aprovisionamiento de agua de las poblaciones vecinas”, afirmó la funcionaria.
Vigencia y restricciones
Según explicó el Ministerio, la medida tendrá una vigencia inicial de cuatro años, prorrogables por dos más, periodo durante el cual no se podrán otorgar nuevas concesiones mineras ni ampliar la frontera agropecuaria en el ecosistema protegido.
No obstante, el Gobierno aclaró que la declaratoria no modifica los usos del suelo existentes ni restringe las actividades tradicionales de las comunidades campesinas. Por el contrario, se mantendrán permitidas labores agrícolas, pecuarias de pequeña escala, turismo rural, pesca de subsistencia y aprovechamiento forestal doméstico, siempre que se desarrollen bajo buenas prácticas ambientales.
Reconocimiento a las comunidades
“La medida reconoce el papel histórico de las comunidades campesinas en el cuidado del territorio y afirma que las decisiones ambientales se construyen con la gente y desde los territorios”, señaló la ministra Irene Vélez.
El Ministerio de Ambiente indicó además que esta figura de protección no reemplaza otros instrumentos ambientales existentes, sino que fortalece las acciones para preservar el ecosistema y avanzar en la protección del agua y la biodiversidad en la región.



