El río Bogotá, principal cuerpo hídrico de la región, recibe a diario toneladas de residuos provenientes de industrias, viviendas y ciudadanos. La Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR) y la Empresa de Acueducto y Alcantarillado de Bogotá (EAAB) han alertado sobre esta problemática y han impuesto sanciones a los responsables.
Residuos más frecuentes en el río Bogotá
Según la CAR, en la cuenca media del río se encuentran principalmente botellas, pañales, preservativos, pañitos húmedos, compresas, colillas de cigarrillo, bolsas, copitos, tampones, toallas higiénicas y neumáticos. Estos elementos son arrojados incorrectamente por la ciudadanía a los canales urbanos o directamente al agua.
Aceites industriales y de cocina
Además, la autoridad ambiental señala que es común hallar aceites industriales y de cocina provenientes de sistemas de tubería y desechos de empresas en municipios vecinos. También se han encontrado muebles, a menudo entregados a carreteros o recicladores que terminan desechándolos en el río.
Llamado a la disposición correcta de desechos
La CAR Cundinamarca insta a los ciudadanos a disponer adecuadamente los residuos: “Estos desechos se hacen visibles en los canales de entrada de las plantas de tratamiento de aguas residuales, no solo porque los lanzan directamente al río, sino porque al dejar basuras en las calles, el sistema de aguas lluvias los arrastra hasta la corriente del río”.
Curtiembres bajo la lupa
Las curtiembres son uno de los actores más vigilados. En Villapinzón y Chocontá existen cerca de 110 curtiembres que procesan pieles animales usando químicos como cromo, taninos y sulfuros. Aunque la mitad cuenta con permiso de vertimiento, el río sigue contaminado con estas sustancias peligrosas.
Las autoridades continúan monitoreando y sancionando a quienes incumplen las normas ambientales, con el objetivo de recuperar la calidad del agua del río Bogotá.



