Campesinos en Sucre recurren a ritual pagano contra la sequía del Fenómeno del Niño
Ritual pagano en Sucre contra la sequía del Fenómeno del Niño

En el corregimiento de Granada, municipio de Sincé (Sucre), los campesinos han adoptado un ritual poco convencional para enfrentar la severa sequía provocada por el Fenómeno del Niño. La falta de lluvias ha diezmado sus cultivos y ha causado la muerte de más de 150 cabezas de ganado, según reportan los pobladores.

Un ritual pagano con fe inquebrantable

El ingeniero agrónomo Rodolfo Cárcamo Mendoza, oriundo de Granada, relata que hace aproximadamente diez años, ante un fuerte verano, los campesinos recurrieron a una mezcla de ron, música y oraciones a los santos para implorar la lluvia. “Nos pusimos a tomar ron, buscamos las imágenes religiosas que había en el pueblo y comenzamos a orarles y pedirles la lluvia, en medio de la parranda. En la madrugada se escuchó un trueno fuerte con un rayo, mató a dos vacas y se vino un fuerte aguacero que fue la salvación para todos”, recuerda.

Esta práctica se repitió en una segunda ocasión con el mismo resultado: un rayo fulminó a dos reses y la lluvia salvó los cultivos. Ahora, ante la crítica situación actual, los campesinos vuelven a realizar el ritual, combinando su fe católica con elementos de santería. Levantan altares a la Virgen del Carmen, San Isidro Labrador y San Benito, rocían las imágenes con ron y entonan cantos mientras beben licor y bailan al ritmo de porros y fandangos.

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La sequía arrasa con el ganado y los cultivos

La falta de agua ha convertido los potreros en tierra árida. Las represas se han agotado y las reservas de silo para alimentar al ganado también se acabaron. “Ahora en los potreros se ven los animales en el suelo muriendo porque no tienen para sostenerse. Lo más grave de todo es que no hemos recibido el apoyo de los gobiernos de turno, ni del municipio, el Departamento y menos del Gobierno Nacional”, denuncian los afectados.

Los campesinos hacen un llamado urgente a la Alcaldía de Sincé, a la Gobernación de Sucre y al Ministerio de Agricultura para que intervengan y ayuden a salvar los animales y las cosechas. Mientras tanto, mantienen viva la esperanza en sus santos y en el ritual que, según creen, ha funcionado en el pasado.

Tradición ancestral que persiste

Manuel Meza Acosta, otro campesino de la zona, comenta: “Ya tuvimos el primer amago de lluvia, por aquí cerca cayó un chaparrón, pero fue muy poca agua. Esperamos que en estos días se venga un fuerte aguacero que nos ayude a guardar reservas y los campos renazcan”.

Esta tradición de rogativas a San Isidro Labrador, la Virgen del Carmen y la Virgen de la Cueva se remonta a los siglos IV, V, XIV y XIX, y se ha practicado en Colombia y otras partes del mundo para combatir la sequía. San Isidro es considerado el patrono de los agricultores, mientras que la Virgen del Carmen es invocada desde tiempos bíblicos, cuando el profeta Elías oró en el Monte Carmelo para que cesara un fuerte verano.

Ahora, los habitantes de Granada y de corregimientos vecinos como Robira (Buenavista), San Mateo (San Pedro), Cocorote, Vivienda y Carretal (San Luis de Sincé) esperan que las lluvias lleguen pronto y que los gobiernos atiendan sus necesidades para salvar sus tierras, sus animales y sus vidas.

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