Adiós a una longeva tigresa del Parque Jaime Duque
El Parque Jaime Duque confirmó el fallecimiento de una de sus tigresas más emblemáticas, que alcanzó los 20 años de edad en la Reserva Natural Bioparque Wakatá. Según informó la fundación a través de sus canales oficiales, la muerte se produjo debido a afecciones médicas propias de la edad avanzada, superando ampliamente la expectativa de vida promedio de su especie bajo cuidado humano.
Cuidados especializados en etapa geriátrica
Durante sus últimos años, la tigresa recibió atención veterinaria permanente y ajustes especializados en su alimentación para mantener su calidad de vida. Médicos veterinarios y cuidadores implementaron técnicas de condicionamiento operante para apoyar su movilidad y garantizaron el suministro oportuno de medicamentos.
"Durante sus últimos dos años, estuvo rodeada de amor, dedicación y cuidado constante", señaló la institución en un comunicado publicado en sus redes sociales. La fundación destacó que el ejemplar excedió la expectativa de vida media de los tigres en cautiverio, representando un caso notable de longevidad animal.
Un símbolo de fortaleza y conservación
El parque expresó que las despedidas representan momentos difíciles y recordó que, al igual que en los seres humanos, el envejecimiento implica transformaciones y desafíos fisiológicos. En su mensaje, agradecieron a quienes tuvieron la oportunidad de conocer al animal durante las dos décadas que habitó en el recinto.
"El recuerdo de la tigresa permanecerá como parte de la historia del lugar y de los procesos de conservación que aquí se desarrollan", concluyó la entidad, destacando la importancia del ejemplar como símbolo de fortaleza y majestuosidad para los visitantes.
La Reserva Wakatá: santuario de conservación
La tigresa habitaba en la Reserva Natural Bioparque Wakatá, espacio cuyo nombre proviene de la palabra 'Wakatá', término asociado a lo sagrado en la cultura muisca y que dio origen al vocablo Bacatá, denominación histórica de la región que posteriormente sería conocida como Bogotá.
Este bioparque se describe como una reserva ecológica centrada en el bienestar animal, con énfasis en especies —principalmente colombianas— que han sido:
- Rescatadas de situaciones de riesgo
- Incautadas por autoridades ambientales
- Incorporadas a programas de conservación
El espacio alberga más de 700 animales pertenecientes a alrededor de 100 especies, entre las que se encuentran:
- Anacondas, boas y pitones
- Cocodrilos del Magdalena
- Titíes cabeciblancos
- Hipopótamos, leones y jaguares
- Osos andinos y cóndores de los Andes
Compromiso con la educación ambiental
En el recorrido denominado Zigzag, donde habitaba la tigresa fallecida, se ubican diversas especies como tigres, jaguares, venados de cola blanca, pecaríes y dantas de páramo. Estos espacios cuentan con acompañamiento pedagógico por parte del personal de la Fundación, que brinda información a los visitantes sobre:
- Ecosistemas colombianos
- Amenazas ambientales actuales
- Procesos de conservación de fauna
El objetivo principal del bioparque es mantener estándares elevados en el manejo de fauna, además de desarrollar proyectos de investigación y educación ambiental orientados a la protección de la biodiversidad nacional. Los animales que integran la reserva provienen de distintas fuentes, incluyendo decomisos por tráfico ilegal, intercambios institucionales y nacimientos bajo cuidado humano.
Con este anuncio, el Parque Jaime Duque cierra el ciclo de uno de sus ejemplares más longevos, reafirmando su compromiso con el bienestar animal y la conservación de especies en peligro. La historia de esta tigresa permanecerá como testimonio de los esfuerzos por preservar la fauna silvestre colombiana en espacios controlados y especializados.



