Uman: la empresa colombiana que ha evitado 370 toneladas de plástico en océanos
Uman evita 370 toneladas de plástico en océanos con bioplásticos

Uman: la revolución colombiana contra el plástico que ya evitó 370 toneladas de contaminación

Una década después de que la reconocida marca colombiana de streetwear Mattelsa decidiera eliminar completamente el plástico de un solo uso en sus tiendas, nació Uman, una empresa que está transformando radicalmente la producción y consumo de empaques en Colombia. Esta compañía, cofundada por el mismo equipo detrás de la exitosa marca de moda, ha logrado en apenas seis años de operación un impacto ambiental extraordinario: ha producido 40 millones de productos compostables y ha evitado que 370 toneladas de plástico convencional lleguen a ríos, suelos y océanos.

El origen de una solución sostenible

La historia de Uman comenzó como respuesta directa a un problema que durante décadas afectó a consumidores y medio ambiente por igual: la omnipresencia de bolsas y empaques plásticos de un solo uso en el comercio colombiano. Cuando hace aproximadamente diez años estos materiales eran la norma indiscutible, Mattelsa tomó la valiente decisión de eliminar completamente el plástico de sus puntos de venta, iniciando así una búsqueda intensiva por alternativas verdaderamente sostenibles.

Durante este proceso de investigación, el equipo identificó avances tecnológicos significativos en materiales que permitían fabricar plásticos a partir de materias primas vegetales. Descubrieron específicamente que era posible producir empaques y bolsas a base de maíz capaces de descomponerse en cuestión de meses, en lugar de las décadas que requiere el plástico convencional derivado del petróleo. Con esta premisa innovadora, decidieron crear Uman, descrita por sus fundadores como "la primera empresa colombiana dedicada y comprometida 100% en fabricar productos hechos con bioplástico".

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Tecnología y materiales que transforman

La compañía se especializa en la fabricación de empaques compostables elaborados principalmente con PLA (ácido poliláctico derivado del maíz), complementado con materiales provenientes de caña de azúcar y papel certificado de fuentes forestales sostenibles. Su catálogo incluye una amplia variedad de productos diseñados específicamente para sustituir artículos plásticos de uso cotidiano:

  • Envases transparentes para alimentos
  • Contenedores de diversos tamaños
  • Cubiertos desechables
  • Bolsas compostables
  • Pitillos biodegradables

Según la empresa, todos sus productos son sometidos a rigurosas pruebas tanto en laboratorio como en composteras reales, con el objetivo fundamental de comprobar que su degradación sea efectiva y no se convierta únicamente en un argumento de marketing vacío. "Con Uman hemos demostrado que es posible reemplazar el plástico de uso cotidiano con materiales que realmente regresan a la tierra", afirmó Nicolás Idárraga, gerente de la compañía.

Impacto ambiental cuantificable

Las cifras que presenta Uman reflejan el alcance extraordinario que ha logrado desde su creación. En seis años ha distribuido más de 40 millones de unidades compostables en el mercado colombiano, evitando el uso de 370 toneladas de plásticos convencionales como polipropileno (PP) y tereftalato de polietileno (PET), materiales que habitualmente terminan acumulándose durante siglos en ecosistemas acuáticos y terrestres.

Además del impacto directo en la reducción de residuos, la empresa sostiene que también ha disminuido significativamente su propia huella ambiental. Durante el mismo período, reporta una reducción de más del 65% en sus emisiones de dióxido de carbono (CO₂), atribuida principalmente a la eliminación progresiva de polímeros petroquímicos en su cadena de producción.

Expansión y adopción en el mercado

El crecimiento del negocio se refleja claramente en la expansión de su base de clientes. Actualmente, más de 3.000 empresas en Colombia utilizan sus productos, un universo que incluye desde pequeños emprendimientos hasta compañías con presencia nacional. Entre sus clientes más destacados figuran marcas reconocidas como:

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  1. Juan Valdez
  2. Alpina
  3. Astor
  4. Percimon

Esta diversidad de clientes evidencia que el uso de empaques compostables ha comenzado a integrarse sólidamente en las cadenas de suministro del sector alimentario colombiano. "Seguro si has ido a Juan Valdez o has tenido una de esas cucharitas verdes de Percimon has estado en contacto con un producto de Uman. Estamos orgullosos de ofrecer soluciones ambientalmente amigables desde Colombia", agregó Idárraga.

Modelo de negocio innovador

Para facilitar la adopción masiva de sus productos, Uman opera bajo un modelo de distribución que busca reducir deliberadamente las barreras de entrada para los negocios interesados en cambiar de materiales plásticos tradicionales a alternativas compostables. La empresa vende directamente a través de su tienda en línea y también ofrece programas mayoristas para distribuidores, permitiendo que empresas y comercios prueben los productos antes de comprometerse con compras de mayor escala.

Este esquema estratégico pretende acelerar la transición hacia empaques más sostenibles en un contexto nacional donde la regulación ambiental sobre plásticos de un solo uso avanza con lentitud. Frente a este escenario normativo, la compañía afirma haber optado por construir su propio mercado sin esperar pasivamente a que las normas obliguen a la transformación industrial.

Una visión de capitalismo regenerativo

El proyecto de Uman forma parte integral de una visión más amplia impulsada por el equipo de Mattelsa, que promueve activamente lo que denominan "capitalismo regenerativo". Bajo este enfoque innovador, las utilidades empresariales se reinvierten sistemáticamente en iniciativas relacionadas con educación, sostenibilidad ambiental, desarrollo urbano y bienestar social, manteniendo simultáneamente el crecimiento sostenible del negocio principal.

La estrategia de Uman ha consistido en demostrar la viabilidad técnica y comercial de estas alternativas mediante evidencia concreta, clientes activos satisfechos y un modelo de negocio enfocado conscientemente en el largo plazo. Así, esta empresa colombiana no solo está combatiendo la contaminación plástica, sino que está redefiniendo cómo puede operar el sector empresarial en armonía con el medio ambiente.