Masiva protesta en Venezuela exige aumento del salario mínimo congelado en menos de un dólar
Este jueves, cientos de venezolanos salieron a las calles de Caracas en una movilización convocada por sindicatos y movimientos sociales para exigir el aumento del salario mínimo, que se mantiene congelado en 130 bolívares desde el año 2022, equivalente a menos de un dólar mensual según el cambio actual.
Una de las mayores protestas desde la captura de Maduro
La congregación representa una de las manifestaciones más significativas desde la captura del expresidente Nicolás Maduro el pasado 3 de enero, marcando un punto de inflexión en la movilización social del país. Trabajadores del sector público, empleados estatales y jubilados se sumaron a la protesta, coreando consignas y portando carteles que denuncian la insuficiencia del ingreso básico.
El salario mínimo venezolano equivale actualmente a aproximadamente 0,29 dólares mensuales, una cifra que los manifestantes califican como "insuficiente para cubrir las necesidades básicas de alimentación y vivienda". Esta situación se ha mantenido sin cambios durante cuatro años, generando creciente malestar entre la población.
Revitalización de la protesta social
La movilización de este jueves simboliza la revitalización de las protestas sociales que habían disminuido considerablemente tras la represión registrada en las semanas y meses posteriores a las elecciones presidenciales del 28 de julio de 2024. Aquel proceso electoral resultó en la detención de más de 2.500 personas según reportes de organizaciones de derechos humanos.
Los manifestantes exigen no solo un aumento inmediato del salario mínimo, sino también mejoras en las pensiones de jubilación, que igualmente se encuentran congeladas en niveles similares. La protesta se desarrolló de manera pacífica en las principales avenidas de la capital venezolana, con una participación que superó las expectativas de los organizadores.
Contexto económico y social
La situación económica en Venezuela continúa siendo crítica, con una inflación que ha erosionado el poder adquisitivo de la población durante años. El congelamiento del salario mínimo desde 2022 ha agravado las condiciones de vida de millones de venezolanos, especialmente aquellos que dependen de ingresos fijos del sector público.
Analistas sociales destacan que esta protesta podría marcar el inicio de un nuevo ciclo de movilizaciones ciudadanas, especialmente considerando que se produce en un contexto político cambiante tras la captura del expresidente Maduro y la implementación de medidas de amnistía que han liberado a algunos presos políticos.
Las autoridades venezolanas no han emitido un comunicado oficial sobre las demandas de los manifestantes, mientras los organizadores de la protesta anuncian que continuarán las movilizaciones hasta obtener una respuesta concreta sobre el aumento salarial.



