Colombia se convierte en modelo global de construcción de paz a través de la cooperación Sur-Sur
En un encuentro conmovedor, Gabriel*, un delegado internacional, compartió su historia personal frente a la Red de Mujeres Buscadoras del Urabá. Relató cómo sus abuelos fueron asesinados en una masacre en la década de los ochenta y que, desde entonces, su familia no tiene una tumba donde llorar a sus muertos. Su testimonio sintetiza el drama de la desaparición forzada que miles de familias colombianas conocen de cerca. "Han pasado casi 40 años para mi familia sin que hayamos podido visitar ninguna tumba. En mi país el enfoque es más forense, de aplicación de la ley y de inteligencia militar. Este enfoque es algo nuevo para mí, el de tener una comunidad de buscadoras. Me han inspirado mucho. Cuando regrese intentaré buscar a mi abuelo. Colombia tiene mucha suerte de tenerlas", expresó Gabriel.
Un programa que fomenta el aprendizaje mutuo entre naciones
Este encuentro se realizó en el marco de la Segunda Ruta de Aprendizaje "Tejiendo igualdad de paz", impulsada por el Programa de Cooperación Sur-Sur en Construcción de Paz "De Colombia al mundo". La iniciativa es liderada por la Agencia Presidencial de Cooperación Internacional de Colombia (APC Colombia), con el acompañamiento de la Mesa de Paz del Sistema Nacional de Cooperación Internacional de Colombia (SNCIC) y en articulación con la Estrategia África de la Vicepresidencia de la República. El corazón del programa radica en el aprendizaje mutuo, compartiendo experiencias con países que afrontan retos similares derivados de conflictos armados o violencia generalizada con profundos impactos humanitarios.
El programa cuenta con la participación de más de 13 actores estatales, incluyendo:
- Jurisdicción Especial para la Paz (JEP)
- Unidad de Búsqueda de Personas dadas por Desaparecidas (UBPD)
- Defensoría del Pueblo
- Agencia para la Reincorporación y Normalización (ARN)
- Unidad para la Atención y Reparación Integral a las Víctimas (UARIV)
Además, participan más de 12 organizaciones y plataformas sociales, como colectivos de mujeres y la Comunidad de Paz de San José de Apartadó, así como organismos internacionales como ONU Mujeres y la Organización Internacional para las Migraciones (OIM).
Resultados palpables y reconocimientos internacionales
Los aprendizajes del Acuerdo de Paz colombiano ya están siendo adoptados por otros países. Filipinas, por ejemplo, implementó un modelo de descentralización inspirado en los Programas de Desarrollo con Enfoque Territorial (PDET) y creó 18 Centros Provinciales de Paz y Desarrollo. La República Democrática del Congo está adaptando su marco nacional de reparaciones, tomando como referencia el modelo colombiano de asistencia a víctimas. Otros países como Nigeria, Mozambique, Guatemala y México también participan en este intercambio, posicionando a Colombia como un referente global en políticas de paz.
Justina Chinelo, oficial de género de Nigeria, expresó su admiración: "Lo más significativo para ella es que los firmantes del Acuerdo de Paz 'no quieren que sus hijos lleven armas como ellos. Por lo tanto, están haciendo todo lo posible para garantizar el cumplimiento de este Acuerdo de Paz, mostrándose resilientes y buscando cosas a su alrededor que les hagan sentir cómodos. Están encontrando su fuente de sustento. Cultivan sus propios alimentos en lugar de esperar a que el Gobierno les dé algo'".
Además, la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP) ha emitido sus primeras sentencias restaurativas bajo un modelo de justicia transicional destacado internacionalmente. Miladis Córdoba Rivas, enlace territorial de la JEP, explicó: "Desde la Jurisdicción Especial para la Paz venimos haciendo un trabajo de apropiación del sentido social, del sentido común al sur global. De hecho, como pioneros en los procesos de justicia restaurativa 'in situ', venimos promoviendo el proceso participativo colectivo y comunitario en las comunidades".
Rutas de Aprendizaje que transforman realidades
Las Rutas de Aprendizaje han sido claves en este proceso. La primera, en 2024, se centró en desarme, desmovilización y reintegración (DDR), desarrollo territorial, reparación a víctimas y justicia transicional. La segunda, en 2025, "Tejiendo igualdad y paz", puso el foco en la participación de las mujeres y personas con orientaciones sexuales e identidades de género diversas en la construcción de paz. Mildred Luna, de Guatemala, compartió: "Me siento muy halagada de poder ser parte de este grupo que hoy está acá en esta comunidad, donde hemos podido ver la reabsorción de las personas a la vida ciudadana después de la firma del Acuerdo de Paz acá en Colombia. Es admirable la labor que realizan las mujeres, principalmente esa fuerza y esa voluntad por salir adelante".
Para 2026, está prevista la tercera ruta "Paz con la naturaleza", que abordará la relación entre vida, territorio y naturaleza. Claudia Patricia Palacios Parra, de la Ruta Pacífica de Mujeres, reflexionó: "Creo que es una experiencia significativa, porque a veces pensamos que solo nuestro país enfrenta situaciones de violencia. Escuchar otras realidades nos sirve para fortalecer nuestras iniciativas de construcción de paz, que hoy más que nunca necesitamos".
En febrero de 2026, la Comisión de la Verdad reconoció los esfuerzos de APC Colombia a través de una carta de Julia Eva Cogollo Cabarcas, presidenta del Comité de Seguimiento y Monitoreo, destacando el liderazgo en la consolidación de una cooperación internacional basada en la solidaridad y el aprendizaje horizontal. Este programa no solo comparte experiencias, sino que busca inspirar a otros países a encontrar formas nuevas de construir paz, recordando que la violencia no es exclusiva de Colombia y que juntos se puede avanzar hacia un futuro más justo y pacífico.
*El nombre del delegado internacional fue cambiado por solicitud de la fuente.



