Llamado a una contrarrevolución cultural en Colombia tras el fracaso del Gobierno Petro
Contrarrevolución cultural: el cambio que Colombia necesita

Colombia requiere una contrarrevolución cultural profunda tras el fracaso del Gobierno Petro

Con la elección de un nuevo presidente para los colombianos, se debe iniciar urgentemente una contrarrevolución cultural que permee todas las áreas de la vida nacional. Este proceso implica mirarnos a nosotros mismos con absoluta sinceridad para comenzar el gran cambio que la nación necesita desesperadamente.

Un desafío monumental en un país marcado por la desigualdad

Esta transformación no será fácil en un pueblo que ha sido colonizado y posteriormente independizado con causas y consecuencias generadoras de mucha inequidad. Colombia presenta una alta propensión a la violencia, la corrupción y el crimen, factores que deben abordarse desde sus raíces culturales.

Estamos a las puertas de elegir un nuevo mandatario después del fracaso estrepitoso del Gobierno Petro, que se suponía era el del cambio. Precisamente a partir de esta experiencia, por la proclividad a generar odio demostrada, se ha hecho evidente la necesidad imperiosa de la mencionada contrarrevolución.

La educación como punto de partida fundamental

La transformación debe iniciarse con los niños y tomará como toda contrarrevolución por lo menos dos generaciones, equivalentes a cuatro periodos presidenciales. Debe ser promovida principalmente por el Estado como una política con continuidad en el tiempo, contando con la ayuda de todos los estamentos sociales.

¿Cómo se hace una contrarrevolución liderada por el Estado? La respuesta está en la educación, comenzando por los textos y libros escolares. Colombia perdió una gran oportunidad histórica con la Comisión de la Verdad, que pudo haber producido un texto que recogiera con neutralidad los hechos generadores de la violencia.

Reescribir la historia nacional con participación plural

Ese texto debe ser reescrito a cuatro manos con todos los implicados:

  • Desde el periodo de la Colonia hasta la República
  • Historiadores e intelectuales
  • Gente común y corriente
  • La academia y los jóvenes
  • La Iglesia y los campesinos
  • Representantes de la ruralidad

El objetivo es realizar un texto que nos ayude a reescribir nuestra historia y marque un nuevo destino y paradigma nacional. Estos contenidos deben divulgarse ampliamente en los textos escolares, los hogares colombianos y todos los medios de comunicación.

Modificar los textos para reinterpretar el pasado

Los textos educativos tienen que ser modificados para reinterpretar el pasado y como resultado retornar a los valores fundamentales:

  1. La moralidad y la ética
  2. La vida en comunidad
  3. El respeto y el amor al prójimo

Esto conllevará como consecuencia el desarrollo de nuevos valores en la familia, la religión y la patria. Toda contrarrevolución debe proteger nuestras tradiciones y crear fuertes escudos contra movimientos que distorsionen elementos esenciales como el nacionalismo, el orden, la libertad y el crecimiento económico.

Prioridad en la justicia social y los deberes civiles

La transformación cultural debe enfocarse especialmente en:

  • La justicia social y la inclusión
  • La protección de los derechos civiles
  • La creación de una cultura de los deberes civiles

Ad portas de un nuevo cambio de gobierno, es preocupante que los candidatos no hablen de lo fundamental: la educación como único factor de un verdadero cambio duradero. En este contexto, destaca positivamente la candidatura del doctor De La Espriella, particularmente por su pronunciamiento claro sobre la transformación de la cultura y la educación nacional.

Esta contrarrevolución cultural representa el camino más prometedor para construir una Colombia más equitativa, pacífica y próspera para las futuras generaciones.