Encuentro crucial en medio de advertencias judiciales
Mientras la Fiscalía General de la Nación mantiene un ultimátum activo para reactivar las órdenes de captura contra Alexander Díaz Mendoza, conocido como 'Calarcá', las delegaciones del Gobierno Nacional y del Estado Mayor de Bloques y Frente se encuentran reunidas desde el martes en los Llanos del Yarí, una extensa región que abarca territorios de los departamentos del Meta y Caquetá.
Presión institucional sobre el proceso de diálogo
La fiscal general Luz Adriana Camargo y el alto comisionado para la Paz Otty Patiño establecieron este jueves una metodología específica para evaluar el cumplimiento de los requisitos que permiten mantener suspendidas las órdenes de captura contra los cabecillas incluidos en la estrategia de 'paz total'. La Fiscalía advirtió claramente que podría reactivar la orden contra alias Calarcá si el Gobierno del presidente Gustavo Petro no toma decisiones definitivas sobre la continuidad del proceso antes de que finalice marzo de 2026.
"Estamos esperando que el alto comisionado para la paz adopte una postura clara sobre la continuidad de las negociaciones. Si no se dan avances sustanciales, la Fiscalía actuará por su cuenta", afirmó Camargo durante una declaración pública que aumentó la presión sobre las conversaciones.
Contexto territorial y seguimiento de compromisos
Este diario confirmó que la mesa de diálogo tenía programado reunirse esta semana en el arco amazónico, zona donde el disidente ejerce control territorial significativo. El objetivo principal es realizar seguimiento detallado a las actividades acordadas para los meses de febrero y marzo dentro del marco establecido durante el último ciclo de diálogos.
Las delegaciones, encabezadas por Gloria Quiceno y Óscar Ojeda Erazo (alias 'Leopoldo Durán' - quien había sido detenido previamente en Guaviare tras la notificación de una circular azul de Interpol), también mantuvieron encuentros previos en Cartagena del Chairá, Caquetá, preparando el terreno para las conversaciones actuales.
Participación internacional y dudas internas
Los encuentros cuentan con el acompañamiento de delegados y delegadas del Reino de Noruega, Irlanda, Suiza y Venezuela en su calidad de países garantes del proceso. Además, participan representantes de la Misión de Apoyo al Proceso de Paz de la OEA (MAPPOEA) y de la Conferencia Episcopal de Colombia, quienes monitorean el desarrollo de las conversaciones.
La presión sobre la mesa de diálogo es particularmente alta no solo por el ultimátum de la Fiscalía, sino porque dentro del propio Gobierno se reconocen serias dudas sobre la voluntad real de paz de 'Calarcá'. La apuesta estratégica del equipo negociador es demostrar avances concretos que respalden la credibilidad del proceso ante las crecientes críticas.
Antecedentes y contexto del proceso
El séptimo ciclo de diálogos concluyó el 20 de noviembre de 2025 en la inspección de Campo Hermoso, municipio de San Vicente del Caguán, apenas días antes de que saliera a la luz un escándalo por presuntas infiltraciones de esta disidencia de las FARC en altos mandos del Ejército Nacional y de la Dirección Nacional de Inteligencia.
La advertencia fiscal surge específicamente tras la persistencia de actos criminales atribuidos a la estructura armada que lidera 'Calarcá', lo que ha generado cuestionamientos sobre la efectividad del proceso de diálogo y la sinceridad de los compromisos asumidos por la disidencia.
El encuentro actual en los Llanos del Yarí representa un momento crucial para el futuro de las negociaciones, donde las partes buscan superar las crecientes tensiones institucionales mientras intentan avanzar en la implementación de los acuerdos pendientes.



