Segunda suspensión de diálogos con disidencia CNEB por diferencias en erradicación de cultivos
Por segunda ocasión consecutiva, este lunes se suspendió el séptimo ciclo de diálogos entre el Gobierno Nacional y la disidencia conocida como Coordinadora Nacional Ejército Bolivariano (CNEB), liderada por Walter Mendoza. Esta nueva pausa en las negociaciones de paz ocurre tras una primera interrupción declarada en marzo pasado por la delegación del grupo armado.
Antecedentes del conflicto en la mesa de diálogo
La primera suspensión se produjo después de la muerte de un miembro del grupo durante un operativo del Ejército. Además, la disidencia argumentó en ese momento que el Gobierno no estaba cumpliendo con los compromisos adquiridos, específicamente en relación con el eventual traslado de Geovanni Rojas, alias Araña, a la Zona de Ubicación Temporal que se planea establecer en Putumayo.
Encuentro en Nariño y diferencias sobre erradicación
Durante el fin de semana, las delegaciones se reunieron en el departamento de Nariño para verificar los avances en la erradicación de cultivos de uso ilícito. El acuerdo contempla un plan de sustitución de 30 mil hectáreas, distribuidas equitativamente entre Nariño y Putumayo, aunque el progreso ha sido significativamente lento hasta el momento.
"Estamos haciendo todo lo posible para que esas metas establecidas en la mesa se puedan cumplir en forma satisfactoria", declaró Armando Novoa, jefe negociador del Gobierno, durante un recorrido por la laguna Chimbuza en Roberto Payán. "El motivo de nuestra presencia hoy aquí es lograr precisar los términos de ese cumplimiento".
Sin embargo, las negociaciones se estancaron debido a profundas diferencias sobre la implementación del proceso de erradicación. Según fuentes cercanas a las conversaciones, el Gobierno solicitó a la disidencia que la erradicación se realizara utilizando sus propios medios, incluyendo recursos económicos, mientras que el grupo armado insiste en que debe ejecutarse a través del programa oficial liderado por la Dirección de Sustitución de Cultivos de Uso Ilícito.
Posición del Gobierno sobre corresponsabilidad
Armando Novoa fue enfático al señalar la necesidad de mayor compromiso por parte de la disidencia: "Así como ellos siembran, que ellos mismos arranquen las hojas de coca. Así como han contribuido a llenar de coca el país, que contribuyan a limpiar esas regiones". El negociador gubernamental subrayó que el grupo armado tiene una corresponsabilidad fundamental en facilitar la transición de las comunidades hacia economías legales.
"Ellos tienen una corresponsabilidad para que las comunidades también transiten a economías que no sean la coca", explicó Novoa, citando ejemplos concretos como los cultivos de caña de azúcar y cacao que ya se están implementando en la laguna de Chimbuza. "Cuando las comunidades arrancan matas y las reemplazan por otros cultivos, están generando una fuente de recursos que no es la coca. Ese es el primer paso".
Preocupaciones de comunidades y disidencia
Las comunidades locales y la delegación de la disidencia han expresado serias preocupaciones sobre la falta de inversión para impulsar los proyectos productivos alternativos. Actualmente se desarrollan iniciativas de panela y cacao como parte de la estrategia de sustitución, pero enfrentan obstáculos financieros significativos.
En Roberto Payán, municipio donde se proyecta establecer una de las Zonas de Ubicación Temporal, aproximadamente 4.000 familias han suscrito acuerdos de erradicación voluntaria según datos oficiales. No obstante, el proceso avanza con notable rezago y requiere un impulso mucho más decidido.
Perspectiva del gobierno departamental
El gobernador de Nariño, Luis Alfonso Escobar, reconoció las dificultades pero aseguró que desde su administración se está trabajando activamente en superarlas. "Ha habido dificultades que se han presentado, pero hemos ido resolviendo", afirmó el mandatario regional. "Aquí lo importante es que hay una decisión del Gobierno Nacional de apoyar la sustitución de 5.000 hectáreas".
Escobar destacó el compromiso de su gobierno con la infraestructura necesaria para el éxito del proceso: "Nuestro compromiso no está en la sustitución, pero sí en la construcción de las vías. En este caso, la más importante, que es la vía de Roberto Payán a La Guayacana".
Desafíos y urgencia del proceso
Armando Novoa enfatizó la necesidad crítica de acelerar el proceso de sustitución: "Necesitamos acelerar ese proceso para que las comunidades empiecen a llevar a cabo ese compromiso adquirido con la sustitución, a cambio de que el Gobierno gire personalmente los recursos que les permitan suplir los ingresos que deben de tener por la erradicación".
El jefe negociador advirtió sobre la interdependencia de los componentes del programa: "Son dos cosas complementarias que tienen que ir acompasadas, porque si una pesa con uno y la otra no, el programa y el propósito fracasan". Esta advertencia subraya la complejidad de un proceso que busca transformar economías ilícitas en alternativas legales sostenibles, mientras se mantienen frágiles diálogos de paz con grupos armados disidentes.



