Educación para el Trabajo: Más de un millón de estudiantes en un subsector clave con desafíos de calidad
Educación para el Trabajo: Un millón de estudiantes enfrentan desafíos de calidad

La Educación para el Trabajo: Un subsector clave con más de un millón de estudiantes

Más de un millón de estudiantes colombianos están inmersos en un subsector educativo fundamental para los jóvenes y el desarrollo productivo del país. Nos encanta hablar de la educación superior como derecho fundamental, pero a menudo ignoramos la educación que existe entre la secundaria básica (grado noveno) y lo que tradicionalmente consideramos "educación superior".

¿Qué es la Educación para el Trabajo y el Desarrollo Humano?

A esta oferta educativa primero se le llamó "educación no formal" y luego adoptó el nombre de Educación para el Trabajo y el Desarrollo Humano (ETDH), como si toda la educación no tuviera ese propósito fundamental. La ETDH ofrece:

  • Programas de formación laboral en áreas específicas de sectores productivos para desarrollar competencias laborales según la Clasificación Nacional de Ocupaciones (mínimo 600 horas de duración y 50% de formación práctica)
  • Programas de formación académica normalmente centrados en arte, idiomas, recreación, deporte y preparación para la validación del bachillerato (con mínimo 160 horas)

Esta modalidad entrega certificados de técnico laboral por competencias y de conocimientos académicos. Un egresado de grado noveno con 16 años puede legalmente acceder a la ETDH.

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Desafíos en la regulación y calidad

La política pública suele reflejar valoraciones sociales. En el caso de la ETDH, las licencias de funcionamiento, el registro de programas y la inspección y vigilancia son atribuciones de las secretarías de educación certificadas, aunque muchas no tengan la capacidad técnica necesaria.

Las certificaciones de calidad las otorgan terceros especializados, lo que no es mala idea en principio, pero no se aplica a la educación superior, que sí merece el control del Estado central. El resultado es preocupante:

  • A 2023 (últimos datos públicos del SIET-MEN) había 4.385 instituciones de ETDH
  • Solamente 445 contaban con certificado de calidad vigente (apenas el 10%)
  • De 25.022 programas, apenas 2.231 tenían certificado de calidad vigente (9%)

Problemas de oferta y demanda

Según una radiografía de Q10, de 13.330 programas técnicos vigentes, solo el 57% (7.693) registró estudiantes matriculados. Esto evidencia poca calidad y sobreoferta en el sector.

Por el lado de la demanda, se registraron 647.778 matriculados, concentrados principalmente en:

  1. Bogotá (159.954)
  2. Antioquia (132.706)
  3. Valle del Cauca (60.683)
  4. Atlántico (58.207)
  5. Cundinamarca (27.944)
  6. Santander (26.359)

Estas seis regiones suman un 72% del total de matriculados. La concentración de instituciones es notable pero no tan alta: Antioquia (502), Valle del Cauca (475), Bogotá (453), Cundinamarca (276), Nariño (219) y Santander (204), que alcanzan un 48% del total.

Comparación con la educación superior

Esta inequidad territorial es similar a la observada en la educación superior. En contraste, el SNIES reporta 95.339 matriculados en formación técnica profesional en instituciones de educación superior.

La diferencia fundamental entre la técnica laboral (mínimo 600 horas) y la técnica profesional (cuatro semestres) está en que la primera se orienta por las funciones específicas de un cargo, mientras que la segunda se enfoca en competencias más generales de saber hacer.

El papel del SENA y características de los estudiantes

El SENA es el principal oferente de cupos en técnica laboral, con un estimado de 400.000. Sin embargo, como se sabe, las cifras del SENA no son completamente confiables. En su informe estadístico de 2023 se habla de 862.674 cupos en "Técnica Laboral y Otros".

Q10, basado en datos de las 1.268 instituciones ETDH a las que presta servicio de software integral en la nube (13 departamentos y Bogotá), revela información valiosa que no ofrece el SIET-MEN:

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  • 75% de los estudiantes pertenece a estratos 1 y 2
  • 66% de la matrícula anual es femenina, principalmente por la alta demanda en programas de belleza, salud y áreas administrativas
  • En los últimos cinco años, las matrículas de estudiantes de 18 a 22 años crecieron más de 575%
  • Se registra una deserción promedio anual del 16%

En próximas entregas se abordarán cuestiones de política pública que se apoyan en este cuadro de datos y otros, implican a la educación media (grados 10 y 11) y tocan una promesa electoral que se le está haciendo a un gran segmento de la juventud colombiana.