De las armas a la tierra: jóvenes de Puerto Tejada transforman sus vidas
En un esfuerzo conjunto entre el Gobierno Nacional, autoridades locales y la comunidad, el municipio de Puerto Tejada, en el norte del Cauca, está escribiendo una nueva historia de transformación social. Lo que antes era un escenario de violencia juvenil y pandillas, hoy se convierte en un ejemplo de resocialización exitosa donde 178 jóvenes han abandonado las dinámicas delictivas para dedicarse a proyectos productivos agrícolas.
Un encuentro que marca el camino
Recientemente se desarrolló en Cali una Mesa de Articulación Interinstitucional para la Paz Territorial, la Justicia y los Procesos de Resocialización, donde participaron delegados del Gobierno Nacional, entidades territoriales y jóvenes vinculados a programas de reintegración provenientes de Puerto Tejada. El ministro de Justicia, Jorge Iván Cuervo, escuchó directamente los testimonios de los participantes y conoció los avances de este proceso transformador.
"Este tipo de espacios reflejan los esfuerzos conjuntos entre Estado y comunidad para consolidar procesos de paz urbana", expresó la alcaldesa de Puerto Tejada, Luz Adiela Salazar, quien lidera personalmente estos procesos de reintegración social.
El programa "Vidas para la Paz"
Durante la jornada se destacaron los resultados del programa de resocialización y paz urbana "Vidas para la Paz", el cual actualmente acompaña a 178 jóvenes en su tránsito hacia la legalidad mediante estrategias enfocadas en:
- Educación formal y complementaria
- Formación para el empleo y emprendimiento
- Fortalecimiento de proyectos de vida sostenibles
- Acompañamiento psicosocial continuo
Voceros del programa señalaron: "Agradecemos a todas las entidades públicas, privadas y comunitarias que han creído en este proceso. Hoy vemos cómo se abren puertas para que nuestros jóvenes transformen sus vidas y aporten a la construcción de paz".
De la violencia a la productividad
La transformación más visible se encuentra en los 17 proyectos productivos que actualmente desarrollan 135 jóvenes en la zona rural del municipio. Estos incluyen:
- Cultivos agrícolas como tomate y otros productos
- Cría de cerdos y pollos
- Proyectos de piscicultura
- Iniciativas de comercialización directa
Lo más significativo es que la propia alcaldesa participa activamente en la comercialización de los productos agrícolas cosechados por estos jóvenes. "Estos mismos jóvenes que antes delinquían, hoy están allí vendiendo lo que sembraron", afirmó Salazar, destacando cómo la comunidad apoya estas iniciativas en aspectos de comercialización y asesoría técnica.
Un llamado a la transformación
Las autoridades reiteraron el llamado a otros jóvenes que aún permanecen en contextos de violencia -estimados en cerca de 600 en el municipio- para que se vinculen a estas estrategias de resocialización. El ministro Cuervo reafirmó el compromiso del Ministerio de Justicia y del Derecho con este tipo de iniciativas, destacando el papel del Laboratorio de Paz, Convivencia y Seguridad Humana como herramienta clave para prevenir la reincidencia.
La estrategia combina múltiples enfoques:
- Acciones preventivas y de control por parte de la Policía Nacional
- Fortalecimiento del tejido social comunitario
- Oportunidades económicas legales y sostenibles
- Acompañamiento institucional permanente
Este modelo de resocialización no solo busca alejar a los jóvenes de la violencia, sino que pretende generar bienestar individual, familiar y comunitario, reconstruyendo el tejido social en una región históricamente afectada por el conflicto. Los resultados ya son visibles: jóvenes que antes empuñaban armas hoy cultivan la tierra y construyen un futuro legítimo para sí mismos y sus comunidades.



