La estrategia de paz total de Petro: un fracaso que fortalece a los criminales
Paz total de Petro: fracaso que fortalece criminales

La estrategia de paz total de Petro: un fracaso que fortalece a los criminales

La política de paz total impulsada por el presidente Gustavo Petro ha generado graves consecuencias para la seguridad nacional, según análisis recientes. Esta estrategia, que el mandatario insiste en mantener a pesar de los evidentes retrocesos en varias regiones del país, ha otorgado ventajas estratégicas significativas a los grupos criminales.

Deterioro alarmante de la seguridad

El año 2025 cerró con un saldo profundamente negativo en materia de seguridad pública. Los esfuerzos de paz total del gobierno culminaron con demostraciones de violencia por parte de organizaciones criminales, registrándose el período más violento y con peores resultados para la Fuerza Pública en más de una década.

El fortalecimiento de los grupos armados irregulares, el desmantelamiento progresivo de la Fuerza Pública y el desbordamiento del narcotráfico representan el legado más preocupante de esta política gubernamental. La realidad muestra un deterioro constante del orden público y condiciones de seguridad cada vez más precarias para los miembros del ejército y la policía nacional.

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Errores estratégicos en las negociaciones

La estrategia de abrir múltiples negociaciones simultáneas con grupos que no han demostrado voluntad genuina de paz ha resultado contraproducente. Por el contrario, estas organizaciones han incrementado sus delitos contra la ciudadanía mientras se ordenaba el repliegue de la Fuerza Pública en varios territorios.

La situación actual del orden público alcanza niveles críticos, no solo por el deterioro evidente de la seguridad, sino porque el mensaje transmitido desde el Ejecutivo parece más cercano a la complacencia que a la firmeza necesaria. Los colombianos exigen señales claras de autoridad y la certeza de que el gobierno está al lado de las víctimas y quienes cumplen la ley.

Consecuencias concretas de la política fallida

Los datos revelan un panorama alarmante:

  • Incremento significativo de homicidios, secuestros y extorsiones en todo el territorio nacional
  • Expansión de la presencia de grupos armados irregulares en zonas urbanas y rurales
  • Aumento de desplazamientos forzados de población civil debido a confrontaciones entre bandas armadas
  • Fortalecimiento de estructuras del narcotráfico durante este gobierno

Cuando un gobierno negocia sin contraprestaciones claras y continúa financiando procesos incluso cuando están suspendidos, lo que construye no es paz genuina. Expertos señalan que esta dinámica representa impunidad con presupuesto público, donde la violencia se mantiene mientras se destinan recursos a procesos infructuosos.

Desafíos para la recuperación del orden público

Los paros armados del ELN y otras manifestaciones de violencia evidencian los enormes errores en mesas de negociación mal planteadas dentro de la fallida estrategia de paz total. Esta situación se agrava por la debilidad de un Estado percibido como complaciente con los actores violentos.

Los desafíos para recuperar el orden público son monumentales, especialmente considerando:

  1. La falta de inteligencia efectiva para contrarrestar a los grupos criminales
  2. Mandos militares que no han acumulado la experiencia necesaria para enfrentar estas amenazas
  3. Grupos ilegales fortalecidos que continuarán desafiando al Estado colombiano

La principal preocupación de los colombianos hoy es la seguridad en ciudades y campos. Quienes logren ganar credibilidad ante la opinión pública en esta materia obtendrán un apoyo electoral significativo. El país enfrenta una encrucijada donde la estrategia actual parece alejarse cada vez más de los resultados esperados por la ciudadanía.

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