Gobierno revoca suspensión de órdenes de captura contra líderes del Clan del Golfo
En un giro significativo en los diálogos de paz, el Gobierno colombiano ha revocado la suspensión de las órdenes de captura contra varios miembros del autodenominado Ejército Gaitanista de Colombia (EGC), incluyendo a su máximo comandante, Jobanis de Jesús Ávila Villadiego, conocido como 'Chiquito Malo'. La medida, firmada el pasado 9 de marzo por el consejero comisionado de paz, Otty Patiño, se conoció este viernes y ha generado dudas sobre el futuro de las negociaciones con el Clan del Golfo, la mayor estructura armada ilegal del país.
Contexto de la suspensión y su revocación
La suspensión de las órdenes de captura se había implementado en diciembre del año pasado mediante una resolución, con el objetivo de facilitar el ingreso de los comandantes del grupo a las Zonas de Ubicación Temporal (ZUT), acordadas durante el segundo ciclo de diálogo en Doha, Catar. Sin embargo, la nueva resolución revoca esa suspensión debido a que el ingreso a la ZUT no se concretó el 1 de marzo, fecha establecida previamente.
Según Álvaro Jiménez, jefe de la delegación del Gobierno en los diálogos, la revocación responde únicamente a un cambio de fecha y no a incumplimientos por parte del grupo armado. En entrevista con Colombia+20, Jiménez explicó que, administrativamente, era necesario ajustar el documento tras el vencimiento del plazo. "En la medida en que la fecha pasó y no se dio el ingreso, tenemos que hacer un acto administrativo que suspenda esa fecha y dejar abierto a ver cuándo definimos", afirmó.
Razones del retraso y tensión en los diálogos
El retraso en el ingreso a la ZUT fue atribuido por el Mecanismo Tripartito de Seguimiento, Monitoreo y Verificación (MTSMV) a factores como las fuertes lluvias en Chocó y Córdoba, departamentos donde se acordaron las zonas. Jiménez reiteró que estas son las únicas razones documentadas, negando que existan incumplimientos adicionales por parte del EGC.
La decisión se produce en medio de un episodio de tensión entre el presidente Gustavo Petro y el Clan del Golfo, luego de un cruce de mensajes en la red social X que puso en duda la continuidad de la mesa de diálogo. Jiménez aclaró que, aunque el presidente ha expresado que el grupo no está cumpliendo con lo acordado, no ha habido una orden de suspender las conversaciones. "El proceso se mantiene abierto", aseguró, destacando que el Gobierno persiste en la negociación como camino para solucionar las violencias.
Combates en la Sierra Nevada y expansión armada
Jiménez también abordó la crisis humanitaria en la Sierra Nevada, donde se registran combates entre el Clan del Golfo y las Autodefensas Conquistadoras de la Sierra Nevada (ACSN). Señaló que este es un momento álgido de un proceso de expansión armada del EGC que viene desarrollándose desde el año anterior, afectando a comunidades en Magdalena y La Guajira.
Respecto a las acusaciones de extorsión, Jiménez indicó que el tema ha sido planteado en la mesa, pero aún no se ha llegado a un acuerdo. Sin embargo, destacó que el grupo armado ha anunciado unilateralmente la suspensión de la extorsión en algunos municipios de Chocó y Córdoba, medida que está bajo verificación.
Señalamientos contra organizaciones y futuro de los diálogos
El jefe negociador confirmó que se ha tratado en la mesa los señalamientos del Clan del Golfo contra el Centro de Investigación y Educación Popular (Cinep), logrando una solución que incluye una reunión entre delegados del grupo, el Cinep y otras ONG, con mediación de países amigos y la OEA.
Jiménez enfatizó que el Gobierno mantiene su compromiso con los diálogos, a pesar de las dificultades. "Colombia tiene derecho a construir la paz, y este es el mecanismo", afirmó, recordando que, paralelamente, las Fuerzas Armadas continúan con operaciones contra estos grupos. La nueva fecha para el ingreso a la ZUT se definirá en próximas reuniones, una vez se entreguen los listados actualizados de los miembros del EGC.
