Diálogos de paz con disidencia CNEB se suspenden por segunda vez por desacuerdos en erradicación de coca
Suspenden diálogos con CNEB por desacuerdos en erradicación de coca

Mesa de paz con disidencia CNEB enfrenta crisis por financiamiento de erradicación de coca

Las negociaciones entre el Gobierno Nacional y la disidencia conocida como Coordinadora Nacional Ejército Bolivariano (CNEB), al mando de Walter Mendoza, atraviesan un momento crítico. El séptimo ciclo de diálogos fue suspendido este lunes por segunda ocasión, evidenciando profundas divergencias sobre la responsabilidad en la erradicación de cultivos de coca en el departamento de Nariño.

Desacuerdos fundamentales sobre recursos y ejecución

El núcleo del conflicto radica en quién debe asumir los costos y la ejecución práctica de la erradicación y sustitución de aproximadamente 5.000 hectáreas de coca. Según confirmaron fuentes cercanas al proceso, las tensiones se manifestaron desde el inicio de la ronda negociadora el domingo en la tarde, durante reuniones en la Laguna de Chimbuza, municipio de Roberto Payán.

Armando Novoa, jefe de la delegación gubernamental, planteó una posición contundente: "Así como ellos siembran coca, que ellos mismos la arranquen. Así como ellos han contribuido a llenar de coca el país, que contribuyan a limpiar esas regiones". Esta postura representa un cambio radical en la lógica tradicional de sustitución de cultivos ilícitos en Colombia.

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La polémica propuesta de "corresponsabilidad"

El Gobierno exige que la CNEB asuma un rol activo y financiero en la erradicación, argumentando que si el grupo armado ha tenido participación en la expansión de los cultivos, debe contribuir económicamente a su eliminación. Novoa fue explícito al afirmar que la disidencia debería actuar "motu proprio", es decir, por su propia iniciativa y con sus propios recursos.

Esta exigencia ha generado reacciones encontradas. Laura Bonilla, subdirectora de la Fundación Paz y Reconciliación (Pares), advierte sobre los riesgos de esta aproximación: "Es un reconocimiento de que el grupo armado es más Estado que el Estado. Los proyectos deberían ocurrir y tener los recursos agenciados por el Estado".

Preocupaciones territoriales y falta de homogeneidad

Mientras en algunas zonas como Chimbuza se han implementado experiencias exitosas de sustitución hacia economías legales como caña o cacao, en otras regiones de Nariño las estructuras de la CNEB no han asumido compromisos concretos. El comunicado oficial del Gobierno señala que algunas facciones "se limitan a permitir el ingreso del programa Renhacemos a sus zonas de influencia".

El gobernador de Nariño, Luis Alfonso Escobar, reconoció avances pero también dificultades: "La complejidad que tenemos es que los tiempos del Gobierno ya están casi llegando al límite. Nuestro compromiso está en la construcción de vías, como la de Roberto Payán a La Guayacana".

Antecedentes de la suspensión y perspectivas futuras

Esta no es la primera interrupción del proceso. El pasado 16 de marzo, la disidencia anunció una pausa tras la muerte de Alexander Rondón en un operativo militar, aunque fuentes cercanas revelaron que también existían reclamos por presuntos incumplimientos en la construcción de la Zona de Ubicación Temporal.

Actualmente, la mesa de negociación permanece en pausa a la espera de una respuesta de la CNEB. El pulso abierto en este ciclo evidencia que el proceso entra en una etapa decisiva donde no solo se negocian compromisos específicos, sino el modelo mismo de transición hacia la legalidad que el Gobierno espera de los grupos armados.

El comunicado final de la delegación gubernamental enfatizó: "Los diálogos de paz que se adelantan entran en su etapa decisoria. Se requiere concretar los compromisos para alcanzar resultados tangibles y lograr la superación de la violencia en los territorios".

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