Suspensión temporal en negociaciones de paz entre Gobierno y Coordinadora Nacional Ejército Bolivariano
Las conversaciones de paz entre el Gobierno Nacional y la Coordinadora Nacional Ejército Bolivariano (CNEB) en los departamentos de Nariño y Putumayo experimentarán una interrupción de seis días, según confirmó el jefe negociador del Ejecutivo, Armando Novoa.
Pausa para consultas internas
Novoa explicó que esta suspensión responde a la necesidad de realizar consultas internas entre ambas delegaciones sobre temas neurálgicos que se discuten en la mesa de diálogo. La pausa se produce tras la finalización del séptimo ciclo de conversaciones en el resguardo indígena de Inda Zabaleta, zona rural del municipio de Tumaco, en Nariño.
"En este tipo de negociaciones siempre hay diferencias de percepciones e interpretaciones. Necesitamos claridad en asuntos muy sensibles para no tomar decisiones precipitadas que puedan poner en riesgo los avances del proceso", declaró el funcionario.
Desarrollo del proceso de paz
El jefe de la delegación gubernamental negó categóricamente que el Gobierno haya incumplido compromisos en el proceso de negociación, luego de que la CNEB señalara presuntas fallas en la implementación de algunos acuerdos. Novoa sostuvo que, aunque pueden presentarse diferencias de interpretación, el Gobierno mantiene su disposición de avanzar con claridad en los puntos más sensibles de la agenda.
Entre los temas centrales destacan:
- La creación de zonas de ubicación temporal en Nariño y Putumayo
- La implementación del programa de sustitución de cultivos ilícitos
- La reducción de la violencia en los territorios
- El establecimiento de una hoja de ruta para la paz total
Avances paralelos en sustitución de cultivos
Novoa destacó importantes progresos en el programa de sustitución de cultivos ilícitos, especialmente en Putumayo, donde más de 10.000 familias han firmado acuerdos para reemplazar economías ilegales por proyectos productivos. En Nariño también se registran avances significativos en la implementación de estas iniciativas.
Un desarrollo particularmente notable es el reciente acercamiento con comunidades indígenas del resguardo de El Zafaleta, en zona rural de Tumaco, quienes ofrecieron colaborar en un programa de erradicación voluntaria de cultivos ilícitos.
"Las comunidades se comprometieron a intervenir cerca de 500 hectáreas en un plazo aproximado de una semana, una iniciativa que el Gobierno considera inédita dentro de los procesos de sustitución y transformación territorial", explicó Novoa.
Resultados en materia de seguridad
De acuerdo con el jefe negociador, en ambos territorios se han logrado resultados concretos en seguridad, con una reducción significativa de homicidios durante 2025 y en lo que va de 2026. Además, confirmó que ya se creó una zona de ubicación temporal en Putumayo y que el objetivo es avanzar en una medida similar en Nariño.
Perspectivas frente al final del gobierno actual
Frente a los cuatro meses y medio que restan del gobierno de Gustavo Petro, Novoa aseguró que existen varios acuerdos ya estructurados que podrían concretarse en ese periodo. Entre ellos mencionó:
- La puesta en marcha de acuerdos parciales como base para un acuerdo definitivo
- La activación de las zonas de ubicación temporal
- El cumplimiento de metas en sustitución de cultivos
- Una hoja de ruta para la reducción de la violencia en los territorios
El delegado cuestionó a algunos candidatos presidenciales que han criticado la política de "paz total" y que, según dijo, han dado por terminado el proceso sin considerar los avances logrados en los territorios.
"Las cifras muestran lo contrario. En Nariño y Putumayo han disminuido de manera importante los homicidios y se están ejecutando programas piloto de sustitución de cultivos", sostuvo Novoa.
Próximos pasos en el proceso
Durante los seis días de suspensión, la delegación del Gobierno realizará consultas con el alto comisionado para la paz, Otty Patiño, y con el presidente Petro, además de otras instituciones del Estado que participan en el proceso. Novoa aclaró que no se trata de un plazo impuesto por la guerrilla, sino de un término prudencial acordado por ambas partes para revisar temas sensibles de la negociación.
Una vez finalizadas estas consultas, las delegaciones volverán a reunirse para evaluar los resultados y continuar con las conversaciones. El funcionario expresó su expectativa de que en la actual legislatura del Congreso se puedan lograr avances en la construcción de un marco jurídico que dé mayor seguridad y confianza a los actores involucrados en el proceso de paz.



