Cinco Zonas de Ubicación Temporal en riesgo por crisis con Clan del Golfo y disidencia
Zonas de paz en vilo por crisis con grupos armados ilegales

Cinco Zonas de Ubicación Temporal enfrentan grave incertidumbre por crisis en procesos de paz

Las cinco Zonas de Ubicación Temporal (ZUT) que el Gobierno nacional busca dejar instaladas antes del final de su mandato se encuentran bajo una profunda incertidumbre debido a las crisis que atraviesan las mesas de diálogo con el Clan del Golfo y la Coordinadora Nacional Ejército Bolivariano (CNEB). Estas áreas, destinadas a concentrar integrantes de grupos armados ilegales para facilitar su tránsito a la vida civil o su desmantelamiento, enfrentan obstáculos que podrían comprometer su implementación.

Las zonas afectadas y sus destinatarios

Las zonas en riesgo incluyen tres acordadas para el Clan del Golfo en Belén de Bajirá y Unguía (Chocó), así como en Tierralta (Córdoba). Para la CNEB, grupo disidente de la Segunda Marquetalia, se contemplan dos zonas adicionales en la zona rural de Roberto Payán (Nariño) y otra en el área rural de Valle del Guamuez (Putumayo).

Crisis con el Clan del Golfo y reactivación de órdenes de captura

El proceso con el Clan del Golfo, también autodenominado Ejército Gaitanista de Colombia (EGC), enfrenta un momento crítico tras la revocatoria de la resolución que suspendía las órdenes de captura contra Jobanis de Jesús Ávila Villadiego, alias Chiquito Malo, y otros cabecillas de la organización. Esta medida se produjo después de que el inicio de la ubicación gradual de combatientes, previsto para el 1 de marzo de 2026, no se concretara.

Los diálogos con este grupo armado se habían suspendido anteriormente tras el encuentro del presidente Gustavo Petro con Donald Trump, donde se mencionó a Ávila como objetivo a neutralizar. Aunque la delegación gubernamental encabezada por Álvaro Jiménez logró reactivar la mesa, esto dependía del avance en la implementación de las ZUT, lo cual no ocurrió.

El presidente Petro ha sido contundente en sus críticas: "El clan del Golfo ha roto su propio acuerdo que propuso en Doha, Qatar, y debe ser objeto de desmantelamiento armado y judicial. No eliminó una sola hectárea de hoja de coca ni en el Darién ni en el Nordeste antioqueño. No desmontó su economía ilícita del oro con la que corrompe fuerzas estatales locales".

La CNEB declara el proceso en "estado crítico"

Por otro lado, la Coordinadora Nacional Ejército Bolivariano ha declarado en "estado crítico" el proceso con el Gobierno tras el abatimiento de Alexander Rondón, alias Machaco, integrante de su mesa de paz. Aunque la estructura atribuye su muerte a un operativo de las Fuerzas Militares, fuentes del Ejército lo niegan y señalan que habría ocurrido en medio de un enfrentamiento entre grupos armados ilegales.

En un comunicado, la disidencia señaló: "Ante este nuevo ataque a la mesa de paz por parte de fuerzas oscurantistas enquistadas y bajo un manto de impunidad; declaramos el proceso en estado crítico". Este grupo se encuentra al mando de José Vicente Lesmes, alias Walter Mendoza, e incluye a Geovani Rojas, alias Araña, jefe de los Comandos de Frontera, solicitado por Estados Unidos por actividades ligadas al narcotráfico.

Objetivos y plazos en juego

La delegación encabezada por Armando Novoa tiene como objetivo que 100 integrantes de la CNEB ingresen a la ZUT de Valle del Guamuez (Putumayo), proceso para el cual se han fijado un plazo de 10 meses. Para el Ejecutivo, estas zonas representan una carta clave para mostrar resultados al cierre de su mandato en la política de paz total y tratar de recomponer una reputación golpeada por la escalada de violencia.

Preocupaciones y advertencias de diversos sectores

Distintos sectores han expresado preocupaciones sobre la viabilidad de estas zonas. El monseñor Héctor Fabio Henao, delegado para las relaciones de la Iglesia Católica y el Estado colombiano, señaló que las ZUT deben recoger la experiencia de las zonas transitorias creadas en la desmovilización de las extintas FARC. "Sería muy valioso contar con una ley que garantice estos procesos, pero aun sin ella, el Estado debe definir qué es viable y conveniente", afirmó.

Organizaciones étnico-territoriales del Chocó han advertido que las zonas priorizadas para el Clan del Golfo podrían suponer riesgos de fortalecimiento de control territorial y han pedido participación activa de las comunidades. En un comunicado del Foro Interétnico Solidaridad Chocó se lee: "Las comunidades afrodescendientes, indígenas y campesinas deben ser actores centrales en las decisiones que afecten sus territorios, incluyendo la definición de las Zonas de Ubicación Temporal (ZUT), así como los mecanismos de verificación y medidas de implementación".

Contexto legal y perspectivas futuras

Estos procesos forman parte de los espacios de conversación sociojurídica en el marco de la paz total que están sujetos a la aprobación de la controvertida ley de sometimiento, la cual se encuentra estancada y con pocas probabilidades de avanzar en el Congreso. La reactivación de las órdenes de captura contra alias Chiquito Malo representa un riesgo definitivo para la prosperidad del proceso, especialmente en un momento en que el Clan del Golfo libra una guerra abierta en el norte del país con las Autodefensas Conquistadoras de la Sierra Nevada (ACSN) por el control territorial.

A pesar de estos desafíos, las delegaciones de paz continúan trabajando con hermetismo para evitar que los últimos acontecimientos descoloquen la puesta en marcha de estas Zonas de Ubicación Temporal, conscientes de su importancia estratégica para el futuro del proceso de paz en Colombia.