Jóvenes colombianos: 40% en pobreza multidimensional según informe de la ONU
40% de jóvenes colombianos en pobreza multidimensional

La cruda realidad de los jóvenes colombianos: 40% en pobreza multidimensional

Un análisis exhaustivo del Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA) revela datos alarmantes sobre la situación de los 14,8 millones de adolescentes y jóvenes colombianos entre 12 y 28 años. El informe 'Análisis de situación de la población adolescente y joven 2026' presenta una radiografía preocupante que debería ser prioridad en la agenda nacional.

Las cifras que preocupan

Según el estudio, el 42,5% de la población joven colombiana vive en condiciones de pobreza multidimensional, enfrentando privaciones simultáneas en educación, vivienda, trabajo, salud y acceso a servicios básicos. Esta población representa el 27,8% del total nacional, pero enfrenta una cuenta regresiva demográfica que reducirá su participación al 19,8% para 2050.

"Con este análisis buscamos contribuir a que las instituciones tomen decisiones informadas para que cada joven pueda ejercer plenamente sus derechos", explicó Luis Mora, representante de UNFPA Colombia. El documento advierte que Colombia está perdiendo la ventana del bono demográfico, que finalizará entre 2054 y 2055.

La crisis educativa: efecto embudo preocupante

El acceso a la educación presenta graves retrocesos. Mientras la cobertura en educación superior aumentó del 51,58% en 2020 al 57,53% en 2024, los niveles de secundaria y media muestran tendencias negativas. La cobertura neta en básica secundaria cayó del 80,3% en 2021 al 75,2% en 2024, y en educación media apenas el 50,5% de adolescentes entre 15 y 16 años está escolarizado.

Francisco Cajiao, analista educativo, advierte que "esto limita la posibilidad de acceder a mejores condiciones de vida como empleo digno, mejores salarios y educación superior". El informe describe un "efecto embudo" donde disminuyen progresivamente los estudiantes, aumentando su vulnerabilidad a explotación, violencia y marginación.

Salud mental: emergencia silenciosa

Los jóvenes presentan las tasas más altas de intento de suicidio en Colombia. Las mujeres entre 15 y 19 años registran 310,5 casos por cada 100.000 habitantes, mientras los hombres en el mismo rango alcanzan 129,6 casos. La falta de servicios accesibles y culturalmente adaptados agrava esta situación.

El informe también alerta sobre la fecundidad en edades tempranas, aunque reconoce avances: en 2024 se registraron 64.792 nacimientos entre adolescentes de 15 a 19 años, la mayor disminución anual de la última década con 42.949 nacimientos menos que en 2021.

Empleo y exclusión: círculo vicioso

Aproximadamente el 60% de las personas que no estudian ni trabajan son jóvenes, situación que el informe califica como "doble exclusión". Aunque la tasa de desocupación juvenil bajó al 17,1% en 2025 (desde el 24,6% en 2021), sigue siendo elevada y representa un reto para el próximo gobierno.

Los investigadores encontraron una relación directa entre el nivel de privaciones económicas y la prevalencia de síntomas de depresión en jóvenes de 11 a 25 años, confirmando que la pobreza afecta directamente la salud mental.

Violencia y conflicto armado

Durante 2025, los jóvenes de 18 a 28 años fueron el segundo grupo con mayor cantidad de muertes violentas, registrando 5.100 presuntos homicidios. Representan el 22,6% de las víctimas del conflicto armado, mientras los adolescentes de 12 a 17 años suman otro 10,4%, lo que significa que aproximadamente 1 de cada 3 víctimas del conflicto es adolescente o joven.

Recomendaciones urgentes

El UNFPA recomienda:

  • Impulsar educación técnica y vocacional para facilitar inserción laboral
  • Crear servicios de salud mental accesibles y sin estigmas
  • Abordar desigualdades territoriales con enfoque integral
  • Empoderar, educar y emplear a la población joven
  • Garantizar derechos de los 8,6 millones de niños que se unirán a la fuerza laboral en la próxima década

El informe concluye que aprovechar el bono demográfico exige una estrategia que no solo impulse la economía, sino que ataque las raíces de la desigualdad para lograr un desarrollo equitativo en todo el país.