Un Hogar para la Esperanza: La Fundación Juntos Se Puede Transforma Vidas de Migrantes en Bogotá
En una casa de dos pisos con tejado rústico, ubicada en las calles de Bogotá, se desarrolla un proyecto que está cambiando la realidad de miles de familias venezolanas. No se trata de una vivienda convencional, sino del corazón de la Fundación Juntos Se Puede, una organización que brinda una segunda oportunidad a migrantes que perdieron sus proyectos de vida al cruzar la frontera hacia Colombia.
Centro de Innovación: Motor de Emprendimientos
A finales de febrero de este año, la fundación inauguró un centro de innovación que ofrece instalaciones y conocimientos técnicos para que las familias, muchas lideradas por madres cabeza de hogar, conviertan sus ideas en negocios consolidados. Este espacio ya cuenta con al menos 85 modelos de negocio dirigidos por mujeres, generando ingresos y estabilidad económica.
Alya, una madre soltera venezolana, compartió su experiencia: “Antes tenía la idea y las ganas; pero no el orden. El programa me ayudó a entender mi negocio y creer que sí es posible crecer”. Hoy, ella es propietaria de un emprendimiento gastronómico exitoso.
Espacios Diversificados para la Creatividad
El centro incluye habitaciones donde mujeres con niños confeccionan prendas de vestir y las venden a clientes visitantes. Además, hay áreas dedicadas a la creatividad, permitiendo a migrantes redactar libros, realizar investigaciones o incursionar en redes sociales. En menos de un mes, se publicó la revista Andantes, que recoge memorias de quienes cruzaron trochas hacia Colombia.
Ana Karina García, presidenta de la fundación, explicó: “Derribar fronteras no siempre implica cruzarlas. A veces significa negarse a cerrarlas”.
Orígenes y Evolución de la Fundación
La historia comenzó en 2019, cuando García y tres amigos migraron a Bogotá y enfrentaron dificultades para acceder a derechos básicos como educación y salud. Iniciaron con acciones pequeñas durante la pandemia de covid-19, distribuyendo juguetes y almuerzos en barrios vulnerables. Siete años después, el centro de innovación representa un paso hacia soluciones sostenibles, alejándose de la asistencia pura.
Korina Nova, una joven emprendedora, comentó: “Aprendí a valorar mi producto, a definir mejor a mis clientes y a proyectar mi emprendimiento a futuro”. Ella ahora dirige Accesorios Korbin, gracias a la formación recibida.
Impacto y Desafíos Futuros
La fundación ha asistido a más de 10.000 personas, abordando brechas en salud y necesidades básicas. También ha incursionado en incidencia política, presentando informes sobre trochas fronterizos y alertando sobre la seguridad de perseguidos políticos del chavismo en Colombia.
Hoy, la organización emplea a 40 personas y ofrece servicios integrales, incluyendo salud sexual y reproductiva, asesoría jurídica y apoyo en regularización migratoria. García destacó el “modelo de atención 360 grados”, que combina asistencia inmediata con proyección a largo plazo.
Entre los retos pendientes, se encuentran la regularización de 500.000 venezolanos indocumentados y la lucha contra la pobreza. García concluyó: “La Fundación fue la que me dio un propósito luego de la migración y sigue dando oportunidades a personas como nosotros”.



