Una grave situación durante las celebraciones del Día de la Madre en la UPI La Rioja, en Bogotá, ha generado indignación entre las autoridades. Una niña de 13 años fue encontrada en completo estado de embriaguez dentro del asentamiento donde reside parte de la comunidad Emberá.
Hallazgo de la menor en estado de alicoramiento
Según el balance de los funcionarios distritales, durante el fin de semana, entre el viernes y el lunes, se llevó a cabo una fiesta en La Rioja que provocó múltiples situaciones de peligro para los niños y niñas que permanecen en el lugar. El caso más alarmante fue el de la adolescente de 13 años, quien, según las autoridades, estaba tan ebria que no podía mantenerse en pie por sí misma.
La situación se descubrió durante los operativos y recorridos realizados por las entidades distritales para verificar las condiciones de los menores durante las festividades. Inicialmente, la familia de la menor pretendía que las autoridades se hicieran cargo de la adolescente debido a su estado. Ante la gravedad del caso, se decidió remitirla a una ambulancia para recibir atención médica.
Negativa de la familia y regreso al asentamiento
Sin embargo, las autoridades denunciaron que la familia no permitió el procedimiento y terminó llevándose nuevamente a la menor de regreso a La Rioja, impidiendo así que recibiera la atención necesaria.
Menores en riesgo dentro de la UPI La Rioja
Además de este caso, las autoridades reportaron que durante el fin de semana tuvieron que trasladar a 52 niños y niñas al Centro Amar luego de encontrarlos en situaciones de riesgo dentro del asentamiento. Los funcionarios también advirtieron sobre dificultades para realizar procesos de restablecimiento de derechos debido a problemas de coordinación entre el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF) y la Policía de Infancia y Adolescencia.
Según explicaron, en un primer momento llegó personal del ICBF, pero al no encontrar presencia de la Policía de Infancia, se retiró del lugar. Posteriormente llegaron los uniformados, pero ya no estaba el equipo del instituto, situación que impidió avanzar en los procedimientos correspondientes para proteger a los menores.
Necesidad de coordinación interinstitucional
Las autoridades insistieron en que este tipo de intervenciones requieren acciones sincronizadas entre todas las entidades del Estado para evitar que los niños y adolescentes sigan expuestos a situaciones que vulneren sus derechos. La comunidad Emberá en Bogotá sigue siendo un foco de atención para las autoridades, que buscan garantizar la protección de los menores.



