El poliamor en Brasil: una nueva visión familiar que desafía tradiciones conservadoras
Poliamor en Brasil: nueva visión familiar desafía tradiciones

El poliamor en Brasil: una nueva visión familiar que desafía tradiciones conservadoras

Una mañana de sábado en un hogar brasileño, la pequeña Hari, de apenas dos años, entra somnolienta a la cocina y besa a la mujer que ayuda a preparar el desayuno. Sus padres, Rafael Pissurno e Iuli Duarte, siguen su ejemplo, besando también en los labios a esta mujer, quien es una de sus parejas románticas. Esta escena cotidiana representa una realidad cada vez más visible en Brasil, donde el poliamor gana terreno como alternativa a los modelos familiares tradicionales.

Una familia construida por elección

"Es una familia: son las personas que elegí, son las personas a las que quiero", afirma Duarte, estudiante de posgrado de 28 años. Pissurno, técnico de sonido de 47 años, complementa: "Sabemos que nos queremos, pero no tenemos un solo amigo con el que hacerlo todo, ¿verdad? Entonces, ¿por qué deberíamos esperar que una sola pareja romántica cubra todas nuestras necesidades?"

En esta dinámica familiar, Jessica Couri, compañera poliamorosa, corta fruta fresca mientras Victor Souza, otra pareja, revuelve huevos en la estufa. Todos participan en la crianza de Hari, creando lo que ellos describen como su "aldea" particular para criar a la niña.

Un movimiento en crecimiento dentro de una sociedad conservadora

Brasil, nación de 213 millones de habitantes conocida por su carnaval y ritmos sensuales, mantiene profundas raíces conservadoras como el país con mayor número de católicos del mundo y con crecientes movimientos evangélicos. Sin embargo, cada vez más brasileños cuestionan activamente los modelos familiares tradicionales.

Este cambio social se refleja en múltiples manifestaciones culturales:

  • Pódcast y libros de interés general que exploran relaciones alternativas
  • El programa de telerrealidad "Tercera mitad" que muestra parejas buscando compañeros poliamorosos
  • Comunidades en línea que organizan eventos como días de campo y paneles sobre poliamor

Iluska Viviane, investigadora y activista de 46 años que dirige una popular página de Instagram dedicada al poliamor, explica: "Esta es una forma mucho más honesta y justa de construir relaciones".

Resistencia legal y social

El auge del poliamor enfrenta feroz oposición de líderes conservadores y religiosos que lo califican como afrenta a los valores familiares tradicionales. El debate se intensificó hace más de una década cuando una notaría registró una unión de derecho consuetudinario entre un hombre y dos mujeres.

Los desarrollos legales incluyen:

  1. El regulador judicial declaró que los notarios no pueden reconocer tales uniones
  2. Legisladores conservadores impulsaron en 2023 un proyecto de ley que proscribe registros de uniones con más de dos personas
  3. La legislación se ha estancado por oposición, pero podría someterse a votación este año

Cambios en identidades sexuales y roles de género

Los académicos identifican varios factores detrás del crecimiento del poliamor en Brasil:

  • Más brasileños se identifican como bisexuales o pansexuales
  • Búsqueda de vínculos románticos significativos con parejas de diversos géneros
  • Mujeres brasileñas cansadas de relaciones monógamas con parejas masculinas infieles

Carine Almeida Silva dos Santos, psicóloga de 39 años criada como evangélica, comparte su experiencia: "Fue un proceso, para entenderme a mí misma y deconstruir estos conceptos de pecado, de espiritualidad". Después de estar casada con un hombre de su iglesia, comenzó a explorar su bisexualidad y cuestionar las normas que limitaban sus relaciones.

La realidad práctica del poliamor

Aunque los partidarios destacan sus beneficios, reconocen que el poliamor presenta desafíos significativos. Pâmela Gadelha, peluquera de 35 años, admite: "Es muy difícil no volver a caer en la monogamia". Criar niños pequeños y gestionar agendas laborales apretadas puede dificultar encontrar tiempo para múltiples relaciones.

Rafaella Bernardo Vieira, productora de espectáculos de 31 años con dos novios y otra relación ocasional, explica: "Cuando añades compañeros, estás agregando más gente, más sentimientos. Así que tienes que manejar eso con cuidado". Sobre los celos, reconoce: "Todo el tiempo, pero aprendes que no se trata de las acciones de la otra persona. Viene de un lugar de posesividad. Y empiezas a entender que la gente no te pertenece".

Un fenómeno global con raíces locales

El apoyo al poliamor no se limita a Brasil. Investigaciones muestran que:

  • Aproximadamente 10% de estadounidenses mantuvieron en algún momento relaciones no monógamas
  • En Bélgica, 16% de personas tuvieron experiencias fuera de la monogamia durante el último año
  • La monogamia no es norma en partes de África, Medio Oriente, Asia y algunas comunidades indígenas

La mayoría de académicos describen la no monogamia como cualquier relación emocional o sexual que no requiere exclusividad, buscando alejarse del modelo que privilegia a una pareja romántica sobre otras.

Construyendo la "aldea" poliamorosa

De vuelta en el hogar de Duarte y Pissurno, el tiempo de calidad adquiere diferentes formas para cada miembro de su red afectiva. Mientras Duarte y Pissurno disfrutan telenovelas en el sofá, Couri prefiere salir a bailar en sus citas nocturnas, y Souza es conocido por preparar elaboradas comidas caseras.

Duarte reflexiona sobre el apoyo recibido durante su embarazo y primeros años de maternidad: "Fue una época caótica. Y cada uno de ellos me dio mucho afecto y cariño". Pissurno resume su filosofía familiar citando un refrán africano: "Dicen que hace falta una aldea, ¿verdad? Para nosotros, así es como se ve la aldea".

Este movimiento continúa creciendo en Brasil, desafiando normas sociales establecidas mientras construye nuevos modelos de amor, familia y comunidad que reflejan la diversidad de la experiencia humana contemporánea.