Omar Bula fue designado este miércoles como canciller por el presidente electo, Abelardo de la Espriella, con la misión de dar un giro radical a la política exterior colombiana. El administrador de empresas, con cerca de 20 años de experiencia en las Naciones Unidas, asumirá la Cancillería con el objetivo de reposicionar a Colombia como el principal aliado de Estados Unidos en la región y restablecer las relaciones diplomáticas con Israel, rotas durante el gobierno de Gustavo Petro.
Relación con Estados Unidos: prioridad absoluta
Entre las tareas asignadas por De la Espriella está “el reposicionamiento de Colombia como el principal aliado de Estados Unidos en la región”. Bula afirmó en diálogo con El Espectador que buscará “hacer una reingeniería de las relaciones que tiene Colombia con el mundo” y convertir al país “en la punta de lanza del hemisferio sur”. El presidente estadounidense Donald Trump ha manifestado en varias ocasiones su apoyo a De la Espriella, llegando a decir que su victoria se debía a su respaldo.
“No se trata de arrodillar. Es decir, ¿quién se arrodilla? Cada quien tiene sus poderes. (...) Se trata de establecer relaciones pragmáticas”, aseveró Bula. Según dijo, lo primero es “la soberanía nacional y los intereses” de Colombia. Aclaró que no conoce al senador republicano Bernie Moreno ni al secretario de Estado Marco Rubio, pero afirmó que buscarán “acercarse a los Estados Unidos”, especialmente en temas de crimen transnacional organizado. “Se trata de una relación comercial muy sólida que hemos tenido con ellos desde hace mucho tiempo. Fuimos durante mucho tiempo el aliado principal de los Estados Unidos en la región y creo que debemos volverlo a ser”, agregó.
Restablecimiento de relaciones con Israel
Otro de los ejes centrales de la nueva política exterior será el restablecimiento de relaciones con Israel. El presidente Gustavo Petro rompió los lazos con ese país en medio del conflicto en Gaza, pero De la Espriella afirmó, en sus primeras intervenciones como presidente electo, que buscaría reconectar los dos países, especialmente en materia comercial y armamentística. Tras su victoria, recibió felicitaciones del primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu.
“Colombia restaurará y fortalecerá su relación con el Estado de Israel como nunca antes. Israel puede contar con Colombia como un amigo leal y un aliado firme”, respondió De la Espriella a Gideon Sa’ar, ministro de Relaciones Exteriores israelí. Bula deberá liderar este proceso de acercamiento.
Relación con Venezuela y cambios internos en Cancillería
La relación con Venezuela también está en agenda. El actual jefe de Estado ha invitado a la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, a visitar Colombia, pero aún no se ha concretado un encuentro. El gobierno entrante ha señalado que todo dependerá de cómo avancen las etapas fijadas por Estados Unidos en ese país.
Además, Bula tendrá la tarea de modernizar la Cancillería, haciéndola “más pragmática, eficiente y profesional”. El vicepresidente electo, José Manuel Restrepo, ha criticado los nombramientos diplomáticos realizados en las últimas semanas y envió una carta a la canciller Rosa Villavicencio pidiendo cesar designaciones. Se espera que Bula priorice la carrera diplomática sobre las cuotas políticas.
El empalme en el sector lo lidera Mariana Pacheco. Tras la orden de De la Espriella de levantar el diálogo entre gobierno entrante y saliente, la transición de mando continúa. Se prevé un giro total entre la gestión de Villavicencio —que sucedió a Álvaro Leyva, Luis Gilberto Murillo y Laura Sarabia— y la de Bula.



