Un informe de Asocapitales, la organización que agrupa a las capitales de Colombia, cuestiona duramente la política de paz total del presidente Gustavo Petro. Según el documento, esta estrategia ha provocado un deterioro en la seguridad y un aumento de la violencia estructural en el país.
El informe señala que no se observan resultados en la contención de la violencia; por el contrario, se registra la expansión de grupos armados, el fortalecimiento de economías ilegales y un aumento sostenido de delitos de alto impacto. Andrés Santamaría, director de Asocapitales, afirmó: “Lo que estamos viendo en distintas regiones es una señal clara de que la paz total no está logrando contener ni reducir la violencia. Las ciudades capitales están asumiendo las consecuencias de un modelo que no garantiza seguridad”.
Las cifras presentadas contrastan con las declaraciones del presidente Petro, quien ha señalado que los hechos violentos son los más bajos desde 1993. Sin embargo, Asocapitales reporta más de 88.100 personas desplazadas masivamente en 2025, la cifra más alta en 18 años, y 701 secuestros, el nivel más alto en una década, con un aumento del 124 %. Además, se registraron 14.038 homicidios en 2025, el año más violento de la última década, y 13.417 casos de extorsión, una de las cifras más altas.
La organización advierte que la política de paz total ha facilitado el fortalecimiento de grupos armados, que se aprovecharon de los diálogos para incrementar su presencia en algunos territorios en más del 100 %. También critican las designaciones de gestores de paz: 75 personas con antecedentes penales, que suman más de 1.246 años de condenas, han recibido beneficios jurídicos sin resultados verificables en reducción de la violencia.
Asocapitales hizo un llamado al Gobierno Nacional para replantear la política de seguridad y paz, priorizando el fortalecimiento del pie de fuerza y atacar estructuralmente las economías ilegales. Santamaría concluyó: “Colombia necesita una política de paz acompañada de una política de seguridad sólida. Sin control territorial, sin justicia efectiva y sin coordinación con las ciudades, no hay paz sostenible”.



