El acto público de perdón por la masacre de Bojayá, que el Gobierno colombiano tenía previsto realizar este miércoles, fue suspendido debido a las fuertes lluvias que azotaron la región. La ceremonia, que buscaba reconocer la responsabilidad del Estado en la tragedia ocurrida en 2002, ha sido reprogramada para julio.
La masacre de Bojayá, en el departamento del Chocó, dejó al menos 79 muertos, entre ellos muchos niños, cuando una pipeta de gas lanzada por las FARC impactó contra una iglesia donde se refugiaba la población civil. El acto de perdón forma parte de los esfuerzos del Gobierno por avanzar en la reconciliación y la reparación simbólica a las víctimas.
El evento contaría con la presencia de altos funcionarios del Gobierno, representantes de las víctimas y organismos de derechos humanos. Sin embargo, las condiciones climáticas adversas impidieron su realización, por lo que se espera una nueva fecha en julio para llevar a cabo la ceremonia.



