Al menos 15 migrantes latinoamericanos, entre ellos ciudadanos de Perú, Ecuador y Colombia, fueron deportados la semana pasada por Estados Unidos hacia la República Democrática del Congo (RDC), según autoridades del país africano y la abogada de uno de los involucrados. El envío del grupo a la RDC es parte de un acuerdo migratorio con el Gobierno de Donald Trump, una medida que ha generado cuestionamientos de organizaciones de derechos humanos.
De acuerdo con el Instituto de Investigación en Derechos Humanos (IRDH), un primer grupo de unos 45 solicitantes de asilo llegó el fin de semana a Kinshasa en un vuelo procedente de Louisiana, operado por la aerolínea Omni Air International, tras escalas técnicas en África occidental. La mayoría, según IRDH, son latinoamericanos.
Las autoridades de la RDC confirmaron la llegada de 15 latinoamericanos en este vuelo y señalaron que el hecho marca el inicio operativo de un “mecanismo de acogida temporal de nacionales de terceros países” acordado recientemente con Washington. El Gobierno del presidente congoleño, Félix Tshisekedi, subrayó que el mecanismo es “estrictamente transitorio, temporal y limitado en el tiempo”, y rechazó que implique reasentamiento permanente o instalación duradera en su territorio.
Según el IRDH, los migrantes fueron trasladados posteriormente a un complejo hotelero cercano al aeropuerto de N’djili, en Kinshasa, donde permanecen bajo vigilancia de la Policía Nacional Congoleña. La abogada Alma David, representante legal de uno de los deportados, también dijo que son al menos 15 latinoamericanos los que llegaron a la RDC. De este grupo, al menos siete migrantes son peruanos y tres son ecuatorianos, de acuerdo con las cancillerías de ambos países. El resto serían colombianos, según la agencia Reuters.
La Cancillería de Perú señaló que el traslado de los siete ciudadanos peruanos se realizó en el marco de un acuerdo que permite su recepción y albergue mientras se tramitan sus solicitudes de asilo en Estados Unidos. En el caso ecuatoriano, la Cancillería informó que los tres ciudadanos se encuentran en “situación migratoria regular” en la RDC, alojados en un hotel y en buenas condiciones. Se realizarán entrevistas individuales para que los migrantes expresen libremente su voluntad de retornar al Ecuador.
La medida forma parte de una política más amplia impulsada por Estados Unidos bajo el Gobierno de Trump, que busca trasladar a terceros países la recepción de migrantes deportados cuando no pueden ser enviados a sus países de origen.



