Afganistán denuncia 24 ataques con misiles de Pakistán tras expirar tregua de cinco días
El Gobierno de facto de los talibanes en Afganistán ha denunciado este martes nuevos y masivos ataques por parte de Pakistán contra su territorio, apenas unas horas después de que expirara oficialmente la tregua temporal de cinco días que había sido mediada por potencias regionales.
Detalles de los ataques recientes
Según un comunicado oficial emitido por Zia-ur-Rahman Spin Ghar, director de Información del Departamento de Cultura de Kunar en el este de Afganistán, "en las últimas 24 horas el régimen militar paquistaní ha llevado a cabo 24 ataques con cohetes en varios distritos de Kunar". Estas declaraciones confirman que la violencia ha resurgido con intensidad inmediatamente después del período de cese al fuego.
Portavoces talibanes habían denunciado previamente, durante el lunes, fuego intermitente de morteros desde territorio paquistaní a lo largo de las últimas 72 horas, lo que sugiere que las hostilidades nunca cesaron completamente. Fuentes oficiales de Kabul indican que estos incidentes habrían causado la muerte de al menos tres civiles, incluyendo una mujer y un niño de cuatro años.
Contexto del conflicto y mediación fallida
La tregua temporal, que entró en vigor a la medianoche del 18 de marzo y concluyó en la madrugada de este martes, fue posible gracias a la mediación conjunta de Arabia Saudí, Catar y Turquía. Aunque el Gobierno paquistaní justificó inicialmente este cese de ataques como un gesto de "buena voluntad" por la proximidad del Eid al-Fitr (fin del Ramadán), Islamabad advirtió claramente que su operación militar se reanudaría con "fuerza renovada" ante cualquier incidente transfronterizo o acto terrorista detectado durante la tregua.
Las autoridades locales afganas confirman que el fuego de artillería paquistaní fue intermitente incluso durante el período oficial de alto el fuego y continuó sin pausa tras su expiración a la medianoche del lunes. No existen nuevas negociaciones para una desescalada o un acuerdo de paz duradero, según confirmaron fuentes oficiales, a pesar de los esfuerzos diplomáticos recientes.
Antecedentes y consecuencias humanitarias
Desde el inicio de las hostilidades el 26 de febrero, los talibanes han denunciado repetidos ataques en su territorio, incluyendo el devastador bombardeo aéreo sobre un hospital de rehabilitación en Kabul durante la madrugada del 16 de marzo. Según el último balance oficial de Afganistán, este ataque dejó al menos 411 personas muertas y más de 265 heridas, mientras que la misión de la ONU en Afganistán (UNAMA) ha confirmado de forma independiente 143 fallecidos, con la advertencia de que la cifra podría aumentar conforme avance su proceso de recuento.
El Ejército paquistaní ha negado consistentemente haber atacado objetivos civiles, insistiendo en que sus operaciones fueron "altamente precisas y focalizadas" contra bases insurgentes del grupo Tehreek-e-Taliban Pakistan (TTP), al que acusan de planificar ataques en territorio paquistaní con apoyo desde suelo afgano.
Reacciones internacionales y perspectivas futuras
El ataque contra el hospital de Kabul generó una oleada de condenas internacionales por parte de la ONU, la Unión Europea y diversas potencias regionales, que han redoblado la presión sobre Islamabad para evitar una guerra abierta en el sur de Asia. Esta es la segunda desescalada que expira sin un acuerdo de paz duradero en menos de seis meses, tras el fracaso de un proceso similar el pasado octubre bajo la mediación de Doha y Ankara.
Ambas naciones mantienen reforzada su presencia militar en la frontera común desde el inicio de las hostilidades a finales de febrero, creando un escenario de alta tensión que preocupa a la comunidad internacional. La persistencia de los ataques y la falta de avances diplomáticos concretos mantienen viva la amenaza de una escalada mayor en el conflicto entre estos dos países vecinos.



