Gobierno alemán rechaza medidas israelíes en Cisjordania
El gobierno de Alemania expresó este miércoles una firme condena contra las recientes decisiones del Gabinete de Seguridad de Israel que buscan ampliar su control sobre el territorio de Cisjordania, calificando estas acciones como "un paso más hacia la anexión de facto" de dicha zona palestina.
Violación del derecho internacional
Josef Hinterseher, portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores alemán, declaró en conferencia de prensa que las medidas israelíes "contravienen las obligaciones de Israel en virtud del derecho internacional". Estas disposiciones permiten a ciudadanos israelíes adquirir terrenos en Cisjordania y transfieren parte de la administración del territorio a autoridades civiles israelíes.
El portavoz enfatizó que "Israel sigue siendo la potencia ocupante en Cisjordania y, como tal, la construcción de asentamientos es contraria al derecho internacional". Además, señaló que la transferencia de funciones administrativas a autoridades civiles israelíes se contradice con el carácter temporal que debe tener una ocupación según las normas internacionales.
Consecuencias graves para población palestina
Hinterseher advirtió que estas decisiones "tienen consecuencias potencialmente muy graves para la población palestina de Cisjordania", afectando directamente sus derechos y condiciones de vida en el territorio. El gobierno alemán sostiene que Cisjordania es parte integrante de un futuro Estado palestino, por lo que cualquier medida que consolide la presencia israelí en la zona compromete las perspectivas de paz.
Defensa de la solución de dos Estados
Berlín reiteró su posición de que la solución de dos Estados es la mejor y única viable de forma duradera para el conflicto israelí-palestino. "Creemos que es del interés a largo plazo de Israel, también en materia de seguridad, promover una solución, y la mejor solución posible es la de dos Estados", afirmó el portavoz alemán.
El gobierno alemán mantiene su compromiso de abogar por una solución negociada que respete los derechos de ambas partes y cumpla con las resoluciones internacionales. Esta postura se enmarca en la tradición diplomática europea que busca estabilidad en Medio Oriente a través del diálogo y el respeto al derecho internacional.



