Australia acusa a dos ciudadanos chinos de injerencia extranjera por espiar asociación budista
Australia acusa a chinos de injerencia por espiar budistas

Australia acusa a dos ciudadanos chinos de injerencia extranjera por espiar asociación budista

Las autoridades australianas presentaron este miércoles cargos formales contra dos ciudadanos chinos, un hombre de 25 años y una mujer de 31, por presunta injerencia extranjera. Según la investigación, ambos habrían recopilado información de manera encubierta sobre la rama en Camberra de Guan Yin Citta, una asociación budista de origen chino, actuando bajo las órdenes de la Oficina de Seguridad Pública de China.

Detalles de la investigación y cargos penales

La Policía Federal Australiana (AFP) y el servicio de inteligencia (ASIO) informaron en un comunicado conjunto que los dos acusados comparecerán ante el Tribunal de Magistrados del Territorio de la Capital Australiana. Se les imputa un delito de injerencia extranjera, que puede ser castigado con hasta 15 años de prisión según la legislación federal vigente desde 2018.

La investigación revela que los detenidos actuaron en coordinación con otra mujer china que fue arrestada en agosto de 2025, formando parte de una operación más amplia para obtener datos sobre la asociación budista. Guan Yin Citta es una organización dedicada a prácticas espirituales que tiene presencia en varias comunidades de la diáspora china en Australia.

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Contexto de las relaciones bilaterales y seguridad nacional

Con estos dos nuevos arrestos, ya son cinco las personas acusadas en Australia de delitos de injerencia extranjera desde la entrada en vigor de las leyes que endurecieron la respuesta penal ante este tipo de actividades. En casos separados, un hombre fue acusado en el estado de Victoria en noviembre de 2020 y otro en Nueva Gales del Sur en abril de 2023.

El subcomisionado de la AFP para Contraterrorismo e Investigaciones Especiales, Stephen Nutt, subrayó que la injerencia extranjera "socava la democracia y la cohesión social", mientras que el director general de ASIO, Mike Burgess, advirtió que varios regímenes vigilan y hostigan a miembros de las comunidades de la diáspora en Australia, sin mencionar directamente a China.

Tensiones diplomáticas y medidas de protección

Las acusaciones se producen en un contexto de relaciones complejas entre Australia y China, marcadas en los últimos años por tensiones comerciales y de seguridad, aunque ambos países han intentado estabilizar los lazos bilaterales. Camberra ha denunciado repetidamente intentos de interferencia en sus instituciones y comunidades, especialmente tras la aprobación de legislación diseñada para frenar la influencia extranjera en la política y la sociedad australianas.

Este caso destaca la creciente preocupación de las autoridades australianas por las actividades de inteligencia extranjera que buscan infiltrarse en organizaciones comunitarias y religiosas. Las leyes federales de 2018 representan un esfuerzo significativo para contrarrestar estas amenazas y proteger la soberanía nacional frente a operaciones encubiertas.

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