Bombardeo de Pakistán contra hospital en Kabul deja al menos 400 fallecidos
El relator especial de la ONU para Afganistán, Richard Bennett, condenó este martes de manera enérgica el bombardeo aéreo ejecutado por Pakistán contra el Hospital Omid, un centro de rehabilitación ubicado en la capital afgana. Según las autoridades talibanes, el ataque ha dejado un saldo trágico de al menos 400 personas muertas y más de 200 heridos, aunque las operaciones de rescate continúan en medio de los escombros.
Un ataque nocturno que redujo el hospital a cenizas
El ataque se produjo aproximadamente a las 9 p.m. hora local del lunes, equivalente a las 12 p.m. hora colombiana, mientras los pacientes se encontraban durmiendo en sus camas. El Hospital Omid, un complejo médico con capacidad para 2.000 camas situado en el Distrito 9 de Kabul, fue impactado directamente, quedando gran parte de sus instalaciones completamente destruidas por las llamas.
"El balance no es definitivo; las operaciones de búsqueda continúan, pero tenemos unos 400 muertos y más de 200 heridos", declaró con evidente consternación Sharafat Zaman, portavoz del Ministerio de Salud afgano. Las ambulancias trabajaron durante horas para retirar los cuerpos de las víctimas entre los restos humeantes del edificio.
Contexto de un conflicto que se intensifica
Pakistán y Afganistán mantienen meses de tensiones y enfrentamientos, pero la situación escaló dramáticamente a finales de febrero cuando Pakistán declaró formalmente una "guerra abierta" contra su vecino. Las autoridades paquistaníes acusan a Afganistán de albergar a combatientes del movimiento de los talibanes paquistaníes (TTP), responsables de ataques mortales en territorio pakistaní, alegación que Kabul niega categóricamente.
La comunidad internacional exige responsabilidades
El experto de Naciones Unidas instó a ambas partes a desescalar inmediatamente las hostilidades, ejercer la máxima moderación y respetar escrupulosamente el derecho internacional humanitario. "Incluida la protección de los civiles y de los bienes de carácter civil, como los hospitales", subrayó Bennett en su declaración oficial.
Otras organizaciones globales se han sumado a las condenas:
- La Fundación Internacional de Derechos Humanos (IHRF) exigió una investigación internacional independiente para determinar responsabilidades.
- El Gobierno chino instó a ambos países a mantener la calma y la contención, ofreciendo mediar a través de sus canales diplomáticos.
- La Misión de Asistencia de la ONU en Afganistán (UNAMA) reportó que 75 civiles afganos murieron entre el 26 de febrero y el 13 de marzo, con más de 115.000 familias desplazadas.
Reacciones y acusaciones tras la tragedia
El principal portavoz talibán, Zabihullah Mujahid, aseguró en una declaración a la cadena afgana TOLOnews que este ataque contra infraestructura médica demuestra que Pakistán ha abandonado cualquier intención de resolución diplomática. "Acusamos a Pakistán de emplear 'tácticas israelíes' al atacar deliberadamente hospitales", afirmó Mujahid, en referencia a conflictos en Medio Oriente.
Mientras tanto, el portavoz de la Cancillería china, Lin Jian, reiteró que su país "continuará desempeñando un papel constructivo" para facilitar el diálogo entre las naciones en conflicto, al tiempo que urgió garantizar la seguridad del personal e instituciones chinas en ambos territorios.
La tragedia del Hospital Omid se convierte así en uno de los episodios más sangrientos en el conflicto fronterizo entre Pakistán y Afganistán, poniendo en evidencia la vulnerabilidad extrema de la población civil y la infraestructura médica en zonas de guerra. La comunidad internacional observa con preocupación mientras exige justicia para las víctimas y medidas concretas para prevenir futuras catástrofes humanitarias.



