Monarca británico se pronuncia tras detención de su hermano menor
En un movimiento sin precedentes, el rey Carlos III de Reino Unido rompió su silencio este jueves sobre el arresto de su hermano, el expríncipe Andrés, quien fue capturado precisamente en el día de su cumpleaños. El monarca declaró firmemente que "la justicia debe seguir su curso" ante las graves acusaciones que enfrenta su familiar.
Detalles de la detención y acusaciones
Andrés Mountbatten-Windsor, como se le conoce actualmente, fue arrestado por las autoridades británicas enfrentando múltiples cargos relacionados con mala conducta en cargo público durante su etapa como enviado comercial internacional del Reino Unido. La detención ocurre en medio de la continua investigación sobre sus vínculos con el fallecido financiero estadounidense Jeffrey Epstein, condenado por tráfico sexual.
En una declaración personalmente firmada y considerada extraordinaria por los expertos en protocolo real, Carlos III afirmó: "Lo que sigue ahora es el proceso completo, justo y adecuado mediante el cual este asunto se investiga de la manera apropiada y por las autoridades correspondientes".
Posición oficial de la corona
El monarca dejó claro que tanto él como la institución real brindarán "todo nuestro apoyo y cooperación" a las investigaciones en curso. Esta postura marca un distanciamiento significativo de los procedimientos habituales de la familia real británica, que tradicionalmente evita comentarios sobre asuntos judiciales pendientes.
Las declaraciones del rey llegan en un momento particularmente delicado para la monarquía británica, que enfrenta uno de sus mayores escándalos en décadas. Expertos constitucionales destacan la importancia de estas palabras, ya que establecen un precedente sobre cómo la corona abordará casos judiciales que involucren a miembros de la familia real.
Contexto del caso Epstein
El expríncipe Andrés ha estado bajo escrutinio público durante años por su relación con Jeffrey Epstein, quien se suicidó en 2019 mientras esperaba juicio por cargos de tráfico sexual. Anteriormente, Andrés había declarado en entrevistas que su relación con Epstein fue "útil" para sus funciones diplomáticas, afirmaciones que han sido cuestionadas por investigadores y víctimas.
La investigación actual no solo examina los vínculos con Epstein, sino también presuntas irregularidades durante el período en que Andrés sirvió como enviado comercial especial del Reino Unido entre 2001 y 2011. Las autoridades están revisando numerosos documentos y testimonios relacionados con sus viajes oficiales y encuentros internacionales.
El caso continúa desarrollándose mientras las autoridades británicas profundizan su investigación. Observadores internacionales siguen de cerca este proceso judicial que podría tener implicaciones significativas para la imagen y funcionamiento de la monarquía británica en el siglo XXI.