Veto de China y Rusia frena plan de escoltas navales en el Estrecho de Ormuz
Este martes, China y Rusia ejercieron su derecho a veto para bloquear una resolución del Consejo de Seguridad de la ONU que instaba a coordinar esfuerzos internacionales para garantizar la seguridad de la navegación en el Estrecho de Ormuz. El texto, presentado por seis países árabes, incluían Arabia Saudí y Emiratos Árabes Unidos, pedía el cese inmediato de los ataques contra buques mercantes y alentaba medidas defensivas como escoltas navales.
Detalles de la resolución y votación
La resolución, impulsada por Arabia Saudí, Baréin, Emiratos Árabes Unidos, Jordania, Kuwait y Catar, buscaba "coordinar medidas de carácter defensivo y proporcionales", incluyendo la protección a embarcaciones comerciales. Sin embargo, en una votación con once votos a favor y dos abstenciones, China y Rusia, como miembros permanentes del Consejo, votaron en contra, paralizando la iniciativa.
Importancia estratégica del Estrecho de Ormuz
El Estrecho de Ormuz es una ruta marítima crítica, por donde transita aproximadamente el 20% del petróleo mundial. Esta arteria vital para el comercio energético global ha sido escenario de crecientes tensiones, especialmente tras los recientes ataques a buques mercantes atribuidos a Irán, lo que ha generado preocupación internacional por la libertad de navegación.
Contexto de tensión regional y ultimátum de Trump
La votación ocurre en un momento de alta tensión, marcado por una ofensiva de Estados Unidos e Israel contra Irán, que resultó en la muerte del líder supremo Alí Jameneí y miles de civiles. Además, el presidente Donald Trump había emitido un ultimátum a Irán para reabrir el estrecho, advirtiendo que, de no cumplirse, "una civilización entera morirá". El plazo vencía este martes por la noche, hora de Washington.
Declaraciones y reacciones políticas
Mientras el vicepresidente estadounidense JD Vance afirmó en Hungría que todas las opciones, incluyendo armas no usadas, siguen abiertas, Trump ha sido vago en sus condiciones, exigiendo solo "un acuerdo satisfactorio" y la renuncia iraní a armas nucleares. Portavoces como Karoline Leavitt señalaron que solo el presidente conoce los detalles, aumentando la incertidumbre en las horas previas al vencimiento del ultimátum.
Este veto refleja las divisiones profundas en el Consejo de Seguridad y complica los esfuerzos para estabilizar una región clave para la economía mundial, dejando en suspenso la seguridad del tráfico marítimo en el Estrecho de Ormuz.



